Cómo Quitar una Alfombra

Técnicas para Quitar una Alfombra

Para remodelar un ambiente, darle nuestra propia personalidad a un sitio nuevo o para modificar la ambientación del hogar, a veces optamos por quitar una alfombra o una moqueta fija al suelo, sólo para notar que la falta de una técnica adecuada sólo nos deja con manchas de adhesivo en el suelo, partes fuertemente adheridas y hasta sectores dañados en el suelo.

Pero no te desesperes, que es posible retirar una alfombra sin que tus superficies lo sufran, ni que debas pasar el resto del mes raspando los residuos del adhesivo. Aprende la mejor técnica para cada caso en esta nota.

Preparando el cuarto

Para quitar la alfombra adherida al piso, lo primero es preparar la habitación. Comienza temprano por la mañana, para poder hacer la labor en un solo día de trabajo. Ten listos tus elementos: cúter o trincheta de buen filo, guantes de trabajo, destornilladores, pinzas, rasqueta o espátula firme y afilada, cepillo, agua jabonosa y lo que sea necesario en cada caso.

Guía para quitar alfombras adheridas al suelo. Pasos para quitar alfombras pegadas al suelo. Aprende cómo quitar alfombras de una habitación

© Depositphotos.com/Spaces

Imagen 1. Quitar una moqueta puede ser fácil, y son la técnica adecuada podrás reutilizarla en otra habitación, si prefieres.

Retira todos los muebles de la habitación, llevándolos a otra estancia del hogar. Si no tienes espacio, quita tantos como puedas y lleva los que no a la otra esquina, para quitar la moqueta de a partes.

Lo siguiente es retirar los zócalos ubicados en la base de los muros de la habitación. En general estarán atornillados, y bastará sólo con girar los tornillos para retirar las piezas enteras, a las que podrás dar el acabado más adecuado para la nueva estética del lugar. En caso de zócalos adheridos, procura sacarlos en tramos largos, haciendo suave palanca por el dorso, para evitar roturas.

Cómo quitar una alfombra según su colocación

Ya con la habitación vacía, analiza cómo fue colocada la alfombra. Verifica si está dispuesta en una sola plancha o en recortes.

Quitar una alfombra puesta de modo libre

Las alfombras “libres” son aquellas que simplemente fueron posadas en el suelo, estiradas y afirmadas ajustando los bordes entre el piso, el muro y los zócalos. Estas son las más simples, pues al quitar los zócalos se podrá enrollar y sacar la moqueta fácilmente. Bastará con una limpieza básica del suelo para renovar por completo la habitación.

Quitar una alfombra adherida con cinta

Esta es la forma más habitual de colocación de alfombras. Se utiliza una cinta de doble contacto que adhiere la moqueta al suelo. En general, la cinta se coloca en cuadriculados. Para verificarlo, luego de quitar los zócalos despega jalando la alfombra desde la esquina más lejana a la puerta de ingreso, y mira en dónde queda adherida al suelo. Usando el cúter o el cuchillo de precisión, corta la alfombra siguiendo los bordes de la cinta, y retira las zonas libres, quedando una suerte de líneas de alfombra aún instaladas.

Usando el cúter (siempre con guantes de trabajo y gafas de protección, por seguridad) y una espátula firme y de buen filo, raspa en paralelo al suelo para ir despegando la cinta y la alfombra que aún quede adherida. Ya retirada la moqueta, podrás ir sacando los restos de adhesivo con un cepillo y agua jabonosa, líquido desengrasante o alcohol de frotar, según sea el tipo de revestimiento del piso que haya debajo de la vieja alfombra.

Quitar una alfombra encolada

Esta es una técnica de colocación de alfombras más antigua, pero aún presente en muchos hogares. La cinta de doble contacto se ha reemplazado por cola, similar a la de los empapelados.

Para quitar la moqueta encolada, quita los zócalos y jala la esquina opuesta a la puerta de ingreso. Con algo de esfuerzo y trabajando por sectores (puedes cortar la alfombra en cuadrados grandes, para hacer el trabajo más fácil) quita tanto del tejido como puedas. Finalmente, retira los restos de cola con la rasqueta o la espátula plana, raspando con cuidado en paralelo al suelo. Nuevamente, puedes ayudarte con un cepillo y agua caliente jabonosa, solvente de cola o lo que sea más gentil con el revestimiento del suelo.

Terminación

Lo último que debes hacer al retirar una alfombra es una limpieza profunda del suelo. Así podrás verificar las posibles reparaciones que sean necesarias, pintar, barnizar, plastificar o colocar losas, cerámicos o placas adhesivas de piso vinílico, lo que prefieras.

Con estas técnicas simples, y trabajando con algo de paciencia, podrás quitar una alfombra de muro a muro en sólo un par de horas de trabajo, y sin dañar el piso que tengas por debajo de ella.

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