Plantas acuáticas para el estanque

Cómo elegir plantas acuáticas

Si estás por armar un estanque de tierra, quieres aprovechar la piscina durante el invierno o si tienes un pequeño acuario desocupado en casa, puedes crear un jardín acuático espléndido, con las especies más adecuadas para cada estilo y condición.

Preparando el estanque

Acondiciónalos según sus necesidades: si tienes un lago artificial o estanque, vacíalo y analiza el plástico interior para corroborar que no haya pérdidas. Para fabricarlo de cero, simplemente crea la depresión en la tierra cavándola, y coloca un plástico negro de obra cubriendo el piso y los laterales. Déjalo sobresalir a los lados un poco y oculta con piedras grandes y plantas rastreras.

En el caso de las piscinas, filtra el agua y retira los productos de limpieza, o bien renueva el agua para dejarla libre de químicos nocivos para las especies. En el caso de los acuarios de interior, límpialos, llénalos de agua blanda, y coloca unas piedrecillas blancas o de colores en la base, para decorar y dejar suficiente espacio para las plantas flotantes y sus raíces, en un escenario increíble.

Variedades de plantas acuáticas

Las plantas que coloques en tu estanque deben ser elegidas en base a las condiciones. Observa si recibe sol directo y cuánto, si el clima es frío o caluroso, si hay muchos vientos, incluso las dimensiones del espacio. Así, podrás escoger entre variedades sumergidas, flotantes o marginales:

Plantas acuáticas marginales: Son las que se ubican hacia los bordes del acuario o estanque, donde el agua es menos profunda en general, y la especie puede mantener una porción de su cuerpo sumergida y la otra fuera del nivel del agua. Son especiales para integrar el estanque de piso al paisaje, aunque poco recomendadas para estanques del interior. Algunos buenos ejemplos son el denominado Nim Nim, el Acorus, variegado, enano, Ogon, limón, la Alisma y la caña de Castilla.

Plantas acuáticas flotantes: Son las que se posan sobre el nivel del agua, dejando sumergidas sólo sus raíces. En general no se anclan, sino que flotan libremente modificando su posición y aportando un escenario distinto cada día.
Son ideales para limitar el desarrollo de las algas y mantienen limpia el agua.
Algunos buenos ejemplos de ellas son el Helechito, el Jacinto, las lentejitas, el Repollito y el Acordeón de agua. También el trébol de agua y el Loto son tradicionales y bellísimas.

Plantas acuáticas sumergidas: Quedan enteramente debajo del nivel del agua. Son las primeras especies a colocar, pues oxigenan el agua y crean un ecosistema ideal para el desarrollo de otras variedades. Algunos ejemplares son la Cabomba, la Cola de Zorro, la Espada amazónica, la Elodea y la Rotala.

Otras variedades de plantas acuáticas: Complementa tu estanque con plantas de diversos tipos, para dar más belleza y salud. Algunas muy elegidas, además de las mencionadas, son el arroz, los lirios acuáticos, las calas, las eneas, las lechugas de agua y las hierbas acuáticas o pastos acuáticos.

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