Cómo Plantar un Rosal

Cómo Preparar el Jardín para Plantar un Rosal

Para plantar un rosal no se debe cavar un hueco y ya. Primero debes crear el almácigo o el injerto, y cuidarlo en una nursería o en un invernadero para asegurar que la planta esté saludable y tenga ya la suficiente resistencia.

Cuando se acerque el momento, es imprescindible preparar la tierra del jardín para asegurar que la planta prospere y tenga salud, belleza y perfume por muchos años.

Elige el lugar para plantar el rosal

Cada especie y cada planta tiene sus propias necesidades en lo que respecta al sol, el tipo de tierra, el riego, el drenaje y la temperatura en las épocas de invierno y de verano. Al comprar tu rosal, consulta cuáles son las condiciones más apropiadas para su cultivo, para poder elegir el sitio de tu jardín que resulte propicio para su desarrollo.

Pasos para plantar rosas en el jardín. Cómo preparar el jardín para plantar un rosal. Cuidados y mantenimiento de un rosal. Plantar rosal en el jardin

© Depositphotos.com/Lenorlux

Imagen 1. Consulta en la tienda donde compres tu rosal, para conocer precisamente los requisitos para su cuidado.

En reglas generales, los rosales necesitan de pleno sol, al menos 4 a 6 horas por día. Debes verificar que no haya árboles o plantas de mayor altura que puedan provocarles sombra, analizando también el recorrido de la luz solar en relación a las construcciones que haya alrededor, para que elijas el sitio más iluminado durante las horas más cálidas.

Las raíces de los rosales se extienden bastante, por lo que también debes elegir un sitio donde no haya otras especies que puedan interrumpir su nutrición (o verse interrumpidas) si las raíces de ambas especies se “enredaran” debajo de la tierra. Recuerda que los rosales trepadores necesitan de una guía para poder crecer (un muro, enrejado o palos tutores con alambres), de lo contrario, caerían al suelo y no podrían apreciarse mejor.

Pasos para plantar un rosal

Una vez que hayas elegido el sitio más adecuado, necesitas preparar la tierra en lugar de cavar un hoyo y poner allí la planta. El primer paso, quizás el que requiere más esfuerzo, es remover la tierra:

1. Usando una pala plana, retira las champas de hierbas, césped o chépica, dibujando cuadrados más bien pequeños, y luego retirándolos pasando la pala en paralelo al suelo. Puedes colocar estas champas en otros puntos del jardín.

2. Ahora, con una pala de pico (tiene una punta más pronunciada, permitiendo la excavación) comienza a quitar la tierra del suelo hacia una carretilla. Necesitas quitar una profundidad de unos 70 centímetros, y en un diámetro bastante mayor al del tiesto del rosal (el doble, al menos).

3. Usando la pala de pico u otra herramienta, golpea y desarma todos los cúmulos de la tierra de la carretilla, para asegurarte de que no quede tierra dura.

4. Antes de plantar el rosal, verifica el nivel de pH del suelo usando estas técnicas caseras o kits de jardinería. Corrige la tierra conforme fuera necesario para acercarla al nivel neutro.

5. Agrega fertilizantes adecuados para las exigencias del tipo de rosal que quieres plantar (no tenemos referencias, pues cada especie tiene sus propios requisitos que podrás conocer en el sitio donde compres la planta, o consultando a un especialista). También puedes agregar turba para mejorar el drenaje, o lo que el especialista te indique necesario.

6. Esparce unos 10 a 20 centímetros de esta tierra preparada en el hoyo, procurando que también quede algo en los lados, para preparar el sitio donde vayas a plantar el rosal.

7. Ya mezclada la tierra, y cuando haya caído el sol, toma el rosal y quítale la bolsa plástica donde ha sido cultivado hasta ahora. Córtala en dos o tres partes a lo largo, y “despega” el material, sacudiendo suavemente las raíces sobre el hoyo. Pon la planta fija al centro de la excavación, y rellena el resto con la tierra preparada. Puedes dejar pasar algunos días antes de plantar el rosal, para asegurar que la tierra haya absorbido una mayor cantidad de nutrientes.

8. Pisa suavemente la tierra para compactarla, sólo suavemente, y humedece sin encharcar. Reserva el excedente de tierra de la carretilla rociándola apenas y cubriéndola con un plástico o tela, para completar cuando la tierra rellenada vaya compactándose naturalmente.

9. Para tener mejores resultados, agrega fertilizante para rosales directamente sobre el suelo, y cubre con un manto vegetal (hojas secas, turba) para retener mejor la humedad y elevar la temperatura de la tierra en este sector.

10. Por último, recuerda consultar nuestros consejos para cuidar rosales, para que después de preparar el suelo y plantar un rosal puedas disfrutar de una planta florida, saludable, y en todo su esplendor.

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