Pautas para evitar problemas cuando un amigo nos presta dinero

Ante una situación económica difícil, siempre hay algún familiar o amigo bienintencionado que ofrece prestarnos dinero. ¿Debemos aceptarlo?

Consejos al pedir dinero a los amigos

Cómo pedir o prestar dinero a amigos y familiares

En épocas difíciles, o ante gastos imprevistos, pensamos en solicitar créditos y préstamos, cuyos intereses podrían terminar por eliminar nuestras posibilidades de ahorro, y que podrían terminar sacándonos de ese apuro en particular, pero dejándonos en uno peor.

Es allí cuando las personas más cercanas a nosotros, nuestra familia y amigos, llegan con palabras de aliento y con generosos ofrecimientos de préstamos de dinero o bienes. ¿Debemos aceptarlos?

Pues la respuesta a tal pregunta subyace sólo en tus propias percepciones. Si el ofrecimiento es sincero, si confías en que podrás retornar el monto en el tiempo acordado, y si la persona que lo ofrece no quedará privada o en necesidad alguna al consolidar este préstamo, seguro que puedes aceptar el dinero de tus amigos. Eso sí: siempre con responsabilidad, y tratando al asunto como una transacción o un pacto financiero, tal y como si se tratara de un extraño.

Pautas para evitar problemas cuando un amigo nos presta dinero
Cuando los amigos nos ofrecen prestarnos dinero, debemos aceptarlos bajo ciertas condiciones

"Al solicitar dinero a amigos, o al aceptar un préstamo de ellos, deben acordar un interés a la hora de su devolución."

Aquí te contamos algunas buenas ideas para que el préstamo que te hacen tus amigos siga su curso sin contratiempos, evitando trifulcas y distanciamientos.

Cómo acordar un préstamo entre amigos

Todo préstamo tiene su tasa de interés. Puede que tu amigo o el familiar que te lo ofrece se niegue a aceptar, en devolución, más dinero que el prestado. Sin embargo, los índices inflacionarios y las variaciones financieras de nuestros países hacen que este dinero, estando fuera de las manos de su dueño originario, pierda su poder financiero. Al solicitar dinero a amigos, o al aceptar un préstamo de ellos, deben acordar un interés a la hora de su devolución. Seguro que se puede pactar un interés menor al de las compañías y empresas financieras, pero no dejes este punto sin considerar y aplicar bajo ningún concepto.

Así se trate de un interés del 0.01%: es lo más justo, y es una buena manera de respetar y agradecer el ofrecimiento de tu generoso amigo o familiar.

El monto también es algo a pensar, y mucho. Piensa en la deuda específica que debes liquidar, o en la cantidad de dinero que necesitas. Al solicitar o aceptar el dinero ofrecido, esta cifra debe ser respetada.

Nunca pidas más de lo que necesitas, pues sería un abuso sobre la generosidad de tu amigo.

Ya acordada la cifra y la tasa de interés, determinen una fecha de devolución. Ya que se trata de una persona de confianza, seguramente podrán pactar una fecha de devolución final (total o en cuotas semanales, mensuales u otras) que se adecue a las posibilidades y necesidades de cada uno.

"Ya definidos el monto, el interés y la fecha de devolución, hagan un escrito que fije todos estos detalles."

Un documento con los detalles del préstamo

Ya definidos el monto, el interés y la fecha de devolución, hagan un escrito que fije todos estos detalles. Puede que tu amigo piense que esto no es necesario, pero siempre es mejor prevenir que lamentar: con las cosas establecidas, claras y por escrito, cada quien tiene su red de seguridad ante otras eventualidades. Guarden cada uno una copia firmada por ambas partes de este documento, y al terminar de devolver el dinero, elimínenlo.

En cualquier caso, puedes aceptar préstamos de más de un amigo o familiar. Esto es ideal cuando debes enfrentarte a gastos altísimos. Para cada amigo o familiar, respeta todos los puntos mencionados anteriormente, tal y como si se tratara de distintas entidades financieras.