Cómo Negociar un Contrato

El Arte de Negociar

No por nada se dice que negociar es un arte. No todos tienen la capacidad innata para hacerlo, pero la buena noticia es que podemos aprender a negociar un contrato o lo que queramos con resultados muy beneficiosos.

No hay que apresurarse al firmar un contrato. Antes debes asegurarte de que se hayan discutido todos los puntos importantes y que no hay dudas ni nada que no nos “guste” o “cierre”. Negociar es una de las cosas que todos los emprendedores deberían aprender, aunque se englobe dentro de los aspectos difíciles del mundo profesional.

Tener una buena actitud y predisposición es muy importante para poder llegar a un acuerdo y que todas las partes implicadas estén satisfechas. Si actúas con convencimiento y logras mostrar tu punto de vista al otro, tendrás más chances de salir ganando.

Otra de las habilidades que debemos tener al negociar es el optimismo real. Decimos “real” porque no se trata de pensar que nos irá bien en la totalidad de los incisos o apartados, pero si que podemos conseguir más de lo esperable. El sentido del humor también es vital para los momentos en que las discusiones pueden ponerse un poco más complicadas. Quizás te toque en suerte negociar con alguien que tiene mucha más experiencia que tú, o todo lo contrario; es preciso que estés preparado en cualquiera de los casos. Además, no hace falta que contrates a alguien para que se encargue de ello, ni que salgas perdiendo en todas las reuniones o juntas.

Consejos para aprender a negociar un contrato. Claves para la negociación de un contrato. Aprende a negociar un contrato

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Imagen 1. Al negociar un contrato, ambas partes deben estar satisfechas con el contenido antes de firmar.

Claves para negociar un contrato

Una vez que estás en la pista de baile... ¡Tienes que bailar! Para conseguir buenas sociedades y obtener lo mejor para tu empresa o emprendimiento, no dudes en seguir estos consejos para negociar un contrato:

Tómate tiempo y pide ayuda

Ser apresurado no conduce a nada, y menos en los negocios. Los contratos que se firman en dos minutos están mal hechos y siempre hay alguien que sale perdiendo. Como no a todo el mundo le agrada negociar, prefieren firmar rápidamente para terminar con esa incomodidad. Es probable que termines acordando algo que no te conviene o que podría haberse mejorado con tan sólo haberte tomado unos minutos más.

Además, es importante pedir ayuda. Mientras estás aprendiendo a negociar puede que necesites asesoramiento de alguien experto en el tema. Quizás sabes lo que deseas obtener a nivel profesional, pero no tienes la habilidad para redactarlo de manera tal que tus intereses estén protegidos, o que no haya lugar para las dudas y los conflictos. Puede ser que tengas a tu abogado, escribano o contador de confianza que te ayude y revise lo que vas a firmar con anticipación, sea que ha sido redactado por tu parte o por la otra. Sin dudas, la ayuda legal y cualificada es muy importante.

Comienza con los puntos principales

Uno de los consejos para negociar un contrato es que debe tratarse de una documentación fácil y rápida de leer, y debe contener todo lo que quieres a grandes rasgos. Así se evitarán inconvenientes.

Una buena manera es que contenga puntos con cuestiones destacadas como para hacer un primer acercamiento con la contraparte. Traten de ponerse de acuerdo con respecto a esos puntos iniciales antes de continuar con un contrato más grande o extenso.

Luego, determina lo que esperas con el contrato: ¿Qué quieres obtener luego de firmar? ¿Cuánto es lo que deseas ganar? ¿Cómo crees que será el día después de un acuerdo de esas características?. Es necesario que respondas estas preguntas para tener una idea concreta y puntual de tus expectativas sobre la firma. De esta manera, sabrás si vale la pena “pelear” o no por cada uno de los incisos.

No te quedes callado al negociar un contrato, pero se razonable

Los malos entendidos muchas veces se generan por querer hacer las cosas por correo electrónico; si la otra parte no está en tu ciudad, puedes llamarla por teléfono o hacer una videollamada. Lo importante es que las respuestas sean en el momento y se entienda lo que estamos queriendo decir.

Este consejo también está relacionado con cómo actúas cuando estés en medio de la negociación; recuerda que todo lo que calles puede ser contraproducente para tu empresa, aunque debes ser razonable.

En el mundo de los negocios tenemos que aprender a lidiar con muchas situaciones que no nos gustan demasiado. Negociar un contrato es una de ellas, pero será aún más difícil para ti sortear esta situación si eres terco y no estás dispuesto a cambiar ni siquiera un ápice. La otra parte también tiene derecho a exigir o pedir ciertas cosas para su propio beneficio. No olvides que estás negociando, no imponiendo tus condiciones. Si eres razonable y abierto a los cambios, conseguirás muchos más beneficios que si te muestras cerrado e imposible de cambiar de parecer.

Para negociar un contrato no dudes en seguir estas indicaciones. Verás cómo a partir de ahora no temes más a ese fantasma llamado “negociación”.

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