Los dibujos de los niños en sus diferentes etapas

Conoce las distintas etapas del dibujo infantil, y todas las maravillas que puedes descubrir mediante ellos.

Las etapas de los dibujos infantiles

Las distintas etapas del dibujo en los niños

El dibujo infantil es mucho más que un entretenimiento. Es, en verdad, parte fundamental de su desarrollo, y permite la comprensión del mundo que rodea al pequeño, algo que representan a claras luces si haces un análisis básico.

A continuación, veremos edades estimativas de cada etapa de la comunicación gráfica por parte de los pequeños. Sin embargo, recuerda que cada quien aprende y aplica a su propio ritmo. Vale decir que hay niños que avanzarán más rápidamente en las etapas, mientras que otros se demoran un poco más. No tiene mayor significación ni debes temer si tu hijo no se corresponde con estas etapas.

Los dibujos de los niños en sus diferentes etapas
El dibujo infantil es mucho más que un entretenimiento, es parte fundamental de su desarrollo

Etapa del garabateo

Es el primer estadio del dibujo. Comienza ni bien el pequeño aprende a tomar el lápiz adecuadamente (comprendiendo que la mina o el sector de dibujo va orientado y en contacto con el papel), aproximadamente a los 2 años de edad. Se extiende hasta los 4 años, aproximadamente, mientras posee distintos desarrollos dentro de la misma etapa.

Comienza con garabatos desordenados, sin forma, mayormente rayones de colores diversos. La motricidad fina, aún en desarrollo, no posee el control suficiente como para saber dónde iniciar y dónde terminar las rayas: es habitual que dibujen en el papel y hasta la mesa sin saberlo.

La etapa comienza a vislumbrar su fin cuando el pequeño describe lo dibujado (incomprensible para el resto de los observadores), atribuyéndole formas y hasta historias, e incluso refiriéndose a los elementos, personas y situaciones cotidianas: dibuja a mamá, a papá, a las mascotas, al coche y otros similares.

Etapa pre-esquemática

El segundo estadio se desarrolla a partir de los 4 años y se extiende hasta entrada la edad escolar, los 7 años aproximadamente. Los dibujos comienzan a tener formas identificables, aunque aún carecen de perspectiva y dominio de las dimensiones.

En niños de dibujos más desarrollados habrá conexión real con el piso y el techo en sus dibujos, mayormente figuras humanas que comienzan como un monigote (un círculo con palos que definen el tronco, las piernas y los brazos) y luego definen volumen.

Etapa esquemática

A partir de los 7 años, los dibujos tienen mucho más detalle. Las personas, además de ropas simples, ahora lucen accesorios, detalles como botones y colines en el cabello, y los colores se adecuan mejor a la realidad. Es normal que los actores se encuentren en situación: hay fondos y escenarios, además de elementos de uso cotidiano, pues el pequeño ya ha interiorizado la relación con el mundo que lo rodea. 

"La etapa del garabateo comienza ni bien el pequeño aprende a tomar el lápiz adecuadamente, aproximadamente a los 2 años de edad."

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"Entre los 9 y los 12 años los niños adecuan sus dibujos a la mayor realidad posible."

Es habitual encontrar lo que se define como “radiografía”, es decir, la apariencia translúcida de superficies sólidas: los muebles del interior de la casa se ven a través de las paredes, por ejemplo, pues el niño intenta dar mayor detalle a sus gráficas.

Etapa del realismo

Entre los 9 y los 12 años los niños adecuan sus dibujos a la mayor realidad posible. Aparecen las frustraciones, junto con el desarrollo de perspectivas, tamaños, dimensiones y texturas. El horizonte pasa a estar más lejano en sus dibujos, tal y como se nos aparece en la vida real, y los personajes ahora integran animales y elementos de realismo extremo, en situaciones estáticas, tal y como si se tratase de una fotografía.