Cómo limpiar cerámicos y azulejos

Guía para limpiar cerámicos y azulejos

Normalmente, los cerámicos y azulejos son el revestimiento preferido para el cuarto de baños, la lavandería y la cocina. Estas tres habitaciones suelen compartir ciertas características: son húmedas, a menudo calurosas, y su aire se llena de componentes que se depositan en sus intersticios.

Los vapores de cocina y de la ducha, además de los residuos del lavado, los gases de la caldera, de la calefacción y otros tantos, producen suciedad en los cermámicos que, de no solucionar rápida y efectivamente, amenaza con instalarse en el hogar, dejándolo a merced de la proliferación de hongos, moho y bacterias indeseadas.
Pero tenemos una manera simple y eficaz de barrer con toda esta suciedad, sin sufrir en el intento. Pon manos a la obra al siguiente truco de higiene.

Paso 1: limpieza superficial de los cerámicos

Comienza por hacer una limpieza de la superficie utilizando una esponja grande, humedecida en agua tibia jabonosa (jabón blanco será lo ideal). Repasa por toda la zona para quitar el polvillo externo, y luego enjuaga con la esponja humedecida en agua limpia y tibia. Deja secar al aire o pasando un trapo limpio, y daremos paso a la siguiente tarea.

Paso 2: desinfección y desengrase

Ahora toca el turno de los ácidos. Aunque en el mercado hay una enorme variedad de productos de limpieza, te recomendamos optar por lo simple y natural.

Haz una solución de dos partes de alcohol, tres a cuatro partes de vinagre blanco, y una parte de agua tibia. Usando la esponja y un cepillo de cerdas sintéticas, fricciona la superficie para quitar restos de sarro, cal, depósitos de grasas, suciedades adheridas, y eliminar al mismo tiempo las bacterias y hongos. Te recomendamos utilizar un barbijo, lentes de protección y guantes de goma, pues el ácido del vinagre podría afectar tus ojos y mucosas.

Luego de frotar bien con estos productos, simplemente repasa con un trapo limpio para dar brillo a la superficie ya desinfectada. Si quisieras enjuagar para evitar el aroma del vinagre o para no dejar residuos, repasa con una esponja embebida en una solución en partes iguales de alcohol y agua tibia, y repasa con un paño seco y limpio que no deje pelusas.

Estas dos tareas de limpieza serán suficiente para dos meses, aunque debes realizar una limpieza cada dos o tres días de modo de prevenir una nueva acumulación. Elige repasar los cerámicos y azulejos con la mezcla de vinagre y agua, o alcohol y agua, para mantenerlos desinfectados, brillantes y limpios a todo momento.

Limpieza profunda de cerámicos y azulejos

Si la vivienda es nueva o ha estado desocupada por mucho tiempo, querrás comenzar por una limpieza profunda. Para ello, disuelve una taza de bicarbonato de sodio en uno y medio a dos litros de agua tibia, y luego agrega media taza de vinagre blanco de alcohol. Verás que la solución burbujea en una acción efervescente, ideal para aflojar la suciedad más adherida y desinfectar los intersticios entre azulejos.

Aplica esta solución con una esponja o pulverizándola en toda la zona, y deja actuar por 30 a 60 minutos. Pasado este tiempo, enjuaga con agua y finaliza la limpieza con una mezcla de partes iguales de vinagre blanco y agua, o de alcohol y agua, y seca con un paño seco y limpio que no deje pelusas. Los azulejos y cerámicos quedarán impecables, desinfectados y seguros para estas importantes habitaciones del hogar.

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