La importancia de preparar a nuestros hijos frente a la preadolescencia

Los tiempos actuales no corren como antes, y la preadolescencia aparece en los pequeños entre los 8 y los 12 años. Es importante hablar con ellos para que entiendan la situación.

Cómo enfrentar la preadolescencia temprana

La preadolescencia en la actualidad

Dos o tres generaciones antes que la nuestra, las etapas del desarrollo estaban claramente identificadas: la infancia hasta el inicio de la edad escolar, la niñez hasta que se asentaba la adolescencia y la pubertad (hacia los 15 años), y la juventud a partir de los 18 o 19 años, dando paso a la adultez hacia los 23 años. Hoy, esas barreras se han borrado, y no sutilmente: adolescencia hasta la tercera década, crisis de mediana edad 10 años después de lo supuesto, ancianidad cada vez más retardada.

La importancia de preparar a nuestros hijos frente a la preadolescencia
Los detalles de la preadolescencia comienzan por los cambios físicos, y se traducen en cambios conductuales

A esto se suman los cambios de vida. Más información, una alimentación y un estilo de vida que propicia el desarrollo físico en una edad demasiado anticipada, en relación al desarrollo cognitivo y conductual de los pequeños. Para que la preadolescencia no se apodere de tu hogar, en un torbellino hormonal y cambios de humor incomprensibles, te proponemos tomar las riendas cuanto antes.

Características físicas de la preadolescencia

Se define a esta etapa como el estado previo a la adolescencia, normalmente en los últimos años de la escuela primaria o elemental, es decir, entre los 8 y los 12 años. En esta edad puede aparecer un desarrollo físico, o simplemente un cambio conductual (más remarcado entre las niñas).

Los detalles de esta etapa comienzan por los cambios físicos. Debido a la gran cantidad de hormonas sumadas a los alimentos de consumo regular, entre otros factores, hoy es habitual ver desarrollo de vello corporal y facial hacia los 10 años de edad, algo que incomoda mucho a los varones, pues son quienes los “sufren” de manera más notoria, dejándolos expuestos a burlas y pudores.

En las niñas el problema comienza hacia la estación calurosa, con el uso de trajes de baño: además de la aparición o mayor desarrollo de su vello corporal, también comienzan las comparaciones sobre el crecimiento de sus pechos, la formación de su cintura y formas femeninas, además de los asuntos estéticos culturalmente determinados, que provocan vergüenzas sobre el propio cuerpo y sus características: kilos de más, celulitis, y una comparación con la estética de supermodelos que escapa a toda realidad posible.

Cambios cognitivos y de comportamientos

Los cambios físicos no son el asunto principal en la preadolescencia, aunque toman definida importancia. A partir de estas modificaciones, comienza a denotarse modificaciones en la conducta, pensamiento y actitudes de nuestros hijos.

Podemos ver imitaciones de comportamientos adultos en niños y niñas, lo que nos puede parecer inapropiado: las niñas quieren lucir ropa ceñida, tacones y maquillaje, los varones quieren afeitarse y tocan mucho sus cuerpos, además de presentar comportamientos agresivos. Esto, lejos de ser motivo de retos, debe ser comprendido como un intento de encajar: son niños en cuerpos adultos, algo nada fácil de sobrellevar.

Es importante hablar sobre el tema con los hijos desde antes de esta etapa, pues con los cambios también vienen conductas inapropiadas. Con un cuerpo sexualmente activo y ninguna enseñanza por parte de los padres y educadores, los niños son propensos a cometer errores e imprudencias tanto en lo físico como en lo conductual. Habla con tus hijos sobre qué es apropiado y qué no, y por qué debe soportar este cuerpo adulto sin estrenar algún tiempo más: lejos de ser un elemento de placer, debe ser un templo de bienestar.

"Se define a esta etapa como el estado previo a la adolescencia, entre los 8 y los 12 años."

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"A partir de las modificaciones físicas durante la preadolescencia, comienza a denotarse modificaciones en la conducta."