Cómo hacer una casita de jengibre para decorar

Casita de pan de jengibre

Las casitas de pan de jengibre son una excelente idea para decorar la mesa de postres, principalmente en Nochebuena, aunque también puede embellecer la mesa de cualquier ocasión. Es un elemento sumamente llamativo que, además, será del deleite de grandes y chicos. Aprendamos cómo hacer una casita de jengibre con estos consejos útiles.

Receta para preparar masa base de jengibre

Para preparar la masa base del jengibre colocaremos en un bol amplio 200 gramos de azúcar común y 200 gramos de azúcar negro, para batirlos con 450 gramos de manteca a temperatura ambiente (se puede colocar la mitad de manteca y la mitad de margarina, para una preparación más liviana). Cuando se forme una crema, agregar dos huevos enteros, seguir batiendo, y luego agregar 170 gramos de miel o melaza.

Aparte, mezclar 250 gramos de azúcar común, cuatro cucharadas de jengibre seco molido, una cucharadita de nuez moscada, una cucharadita de canela molida, 4 cucharaditas de bicarbonato de sodio y 1 cucharadita de sal. Agregar a esta mezcla 500 gramos de harina. Mezclar este preparado al anterior, y agregar hasta 100 gramos más de harina si la masa lo necesitara, para no pegarse a la mesada y poder trabajar con las manos. Refrigerar en la heladera antes de modelar las piezas, mientras se precalienta el horno a 170°C.

Pasos para armar la casita de pan de jenjibre

A continuación, estirar la masa con palote sobre la mesada, floreada con harina y azúcar común. Cortar las piezas que harán las paredes y el techo, a dos aguas para un mejor efecto. Tener en cuenta las aberturas para puerta principal y ventanas, y formar con la masa las persianas, la puerta, la chimenea, maceteros para las ventanas y todos los detalles que queramos colocar en nuestra casita. Mantener las piezas cubiertas con papel film si no cupieran en el horno.

Colocar sobre placas cubiertas con papel manteca rociado con aceite vegetal, y hornear hasta notar que las piezas estén bien cocidas y apenas doradas en los contornos. Retirar las placas y dejar enfriar sin mover, para no romper las piezas.

Para montar la casita y unir las piezas, utilizaremos glasé real. Para ello necesitaremos azúcar impalpable, clara de huevo, y unas gotas de jugo de limón. Ya formado el glasé, podremos utilizarlo en color blanco para unir las piezas, y luego podemos colorearlo con colorantes vegetales para crear todos los detalles, como marcos, tejas, flores, pasto y cuanto detalle así lo queramos.

Esta casita decorará la mesa dulce de Nochebuena, y luego de las doce los niños podrán abrirla y degustarla con mucho entretenimiento y diversión.

Si deseas leer más artículos similares a Cómo hacer una casita de jengibre para decorar, te sugerimos que visites nuestra sección Manualidades.

Esta nota te fue útil?
5 valoraciones.
El 60% dice que es útil.

Si te gustó compártelo o publícalo en tu red social