Cómo hacer un jabón reductor

Receta de jabón reductor con té rojo

¿No sería sensacional bajar de peso mientras tomas una ducha, como si estuvieses en el gimnasio?. Pues algo así es lo que proponen los jabones reductores: una combinación de masajes y productos con acciones específicas que te ayudan a limpiar tu piel, retirar las células muertas, y también perder peso con pequeñas ayudas naturales.

A continuación, veremos cómo hacer tu propio jabón reductor y adelgazante con té rojo, el cual no sólo es delicioso y despierta nuestra mente, sino que también es un excelente diurético que ayuda a eliminar el líquido retenido. En la piel, posee propiedades exfoliantes y es un buen termogénico natural, es decir, estimula la circulación sanguínea y colabora en la eliminación de toxinas acumuladas en los tejidos.

Ingredientes para hacer el jabón reductor

Para hacer tu jabón reductor de té rojo necesitas un molde para jabones, lubricado con desmoldante (puedes usar cualquier molde que soporte la temperatura, humectado con aceite de olivas o lubricante de glicerina). También necesitas un recipiente donde prepararlo y una espátula de silicona, plástica o de madera.

En cuanto a los ingredientes, para hacer una pastilla de jabón de tamaño regular consigue:

- 1/2 taza de agua (la del grifo está bien, pero puedes usar mineral o manantial para dar más pureza)
- 1 cucharada de hebras de té rojo (solo o combinado con otras hierbas de propiedades beneficiales para la piel)
- 1 pastilla de jabón base de glicerina cristal
- Unas gotas del aceite esencial que quieras, según sus propiedades o el aroma que desees para tu piel.

Cómo hacer el jabón reductor

Comienza por colocar el agua y el té rojo en un recipiente adecuado, y lleva al calor bajo hasta que comience a hervir. Aparte, ralla o tritura a cuchillo el jabón base de glicerina, y una vez hirviendo el té, vierte allí el jabón mientras revuelves suavemente, para que se funda e integre.

Ya bien homogénea la mezcla, retira del calor y agrega unas gotas de aceite esencial, para luego mezclar bien. Vierte el preparado en el molde de jabón, aún caliente, y deja reposar a temperatura de ambiente hasta que enfríe lo suficiente. Luego, puedes terminar el enfriado en la nevera si lo deseas, permitiendo que deshidrate y seque lo suficiente en su capa superior.

Desmolda del contenedor y termina el secado durante algunas horas, dejando al descubierto la cara que antes no estaba en contacto con la superficie. Deja concentrar bien, y disfruta de este jabón reductor natural en tus duchas diarias, dándote masajes circulares (de preferencia con guantes exfoliadores) para ayudar a tu cuerpo a liberarse de las toxinas, los líquidos, y las grasas acumuladas.

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