Cómo hacer un desengrasante casero

Receta para hacer desengrasante casero

El desengrasante es casi una necesidad en la cocina, y también es útil para limpiar el piso de la cochera u otras superficies propensas a recibir salpicaduras de aceites, grasas y similares. Incluso la mesa de comer, cuando no usamos un mantel, puede quedar sucia con grasas molestas, que le quitan el brillo y retienen la suciedad de ambiente.

Pero los desengrasantes comerciales están cargados de químicos agresivos, que dejan residuos en el medio ambiente, además de ser costosos si los comparamos con productos caseros que podemos crear con nuestras propias manos. Por eso, aquí te enseñamos a hacer un limpiador quita grasas casero, económico y natural. ¡Manos a la obra!

Ingredientes

Para hacer un desengrasante casero usaremos agentes naturales sumamente eficientes: vinagre y limón. Ambos poseen cualidades limpiadoras abrasivas, aunque suaves, son antibacteriales y capaces de eliminar virtualmente cualquier tipo de suciedad.

Para hacer una botella de este producto casero utilizaremos 2 tazas de vinagre blanco de alcohol y el equivalente a 2 tazas de piel de limón (sólo la parte amarilla, que es la que conserva los aceites esenciales). Aunque el limón ya es un aromatizante sensacional, puedes potenciar la fragancia de este producto con unas 5 a 10 gotas de aceite esencial de limón, cítrico o del que prefieras.

Para conservarlo, utilizaremos una botella plástica con tapa de buen cierre, con pulverizador si fuera posible, de modo de facilitar el uso de este producto.

Preparación del desengrasante casero

Lava y seca a la perfección la botella plástica que vas a usar. Coloca allí dentro la piel de limón, cortada en tiras de un tamaño manejable. De preferencia, retíralas de la fruta justo antes de colocarlas en la botella, conservando mejor sus aceites esenciales.

Luego, sólo debes agregar el vinagre blanco de alcohol y, si quieres, el aceite esencial. Cierra la tapa con el atomizador y agita vigorosamente, para emulsionar los productos. Lo mejor es dejar asentar por algunos días antes de usar, en un sitio fresco y más bien oscuro (puede ser dentro de la nevera), permitiendo que el limón libere su sensacional poder antibacterial y de limpieza desengrasante.

Cómo usar el desengrasante casero

Cumplido este tiempo ya tienes tu botella lista para usar. Sólo rocía en cantidad suficiente (no abundante) en las superficies engrasadas, como los quemadores de la cocina, el horno, la mesa, la mesada, hasta el piso de la cochera, el cuarto de baños o donde quieras. Deja actuar por 5 a 10 minutos, y luego repasa con un paño suave y apenas húmedo. Esto será suficiente para quitar las grasas, la suciedad, y dejar tus superficies con un fresco aroma a limón, completamente limpias y brillantes.

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