Cómo hacer un bol con piedras naturales

Recipientes de piedras y resina

En algún viaje a la playa seguramente juntaste conchas y caracolas de diversos tamaños, como recuerdo de este paseo especial. De igual modo, cuando visitas bosques, parques, ríos y hasta plazas, puede que hayas obtenido algunas piedras pequeñas, del mismo o de diferentes colores, y en tamaños reducidos. Pues en este caso, las utilizaremos para crear un original bol para decorar y complementar tu hogar.

Ya hemos aprendido, antes, sobre cómo fabricar elementos con resina de manera muy sencilla. Necesitas dos moldes, uno de mayor tamaño que el otro, dejando que el espacio entre ellos tenga apenas más del tamaño de las piedrecillas, para que estas queden apresadas entre la resina incolora o de la tonalidad deseada. Pero hay diversas maneras de utilizar esta resina, para que quede como resultado distintas texturas.

Imagen 1.
Imagen 2.

Bol de resina en ambas caras con acabado liso

En este caso, utilizas dos moldes o contenedores, hidratados con el desmoldante. Recuerda que deben ser moldes flexibles, o al menos con cierta movilidad o flexibilidad. Coloca una base de resina acelerada con catalizador y algunas piedras en la base del molde más grande. Deja fraguar unos minutos, y apoya sobre las piedras cubiertas con resina el otro molde. Completa el espacio entre ambos moldes con piedras y resina preparada, asegurándote de que no queden burbujas de aire. Luego, deja fraguar y retira el molde interior en algunas horas, para dejar secar conservando la forma.

Bol de resina en una cara y textura rugosa

En este caso utilizarás cera, parafina, o bien masilla como plastilina o caucho. Para una textura rugosa por fuera, recubre el interior del molde más grande con la masilla, aplicando desmoldante si fuera necesario, y ve insertando apenas las piedrecillas para que se mantengan en su posición. Recuerda que también puedes usar parafina o cera de velas, lo que facilitará el trabajo final.

Luego, vierte resina en la base y deja fraguar algunos minutos, hasta poder apoyar sobre la resina el molde de tamaño más pequeño. Después, vierte la resina restante recubriendo las piedras por el lado interior. Deja fraguar unas horas, retira el molde más chico y luego la pieza del molde más grande cuando la resina ya esté bien seca. A continuación, raspa la plastilina o aplica calor a la parafina para eliminarla. Así, las piedras tendrán su aspecto y textura natural, sujetas por dentro con la resina lisa.

Para dejar la pieza lisa por fuera y rugosa por dentro, haz el mismo procedimiento aplicando la plastilina, el caucho o la parafina por el lado convexo (el exterior) del molde más chico.

Bol rugoso por ambos lados y resina al centro

En este caso debes aplicar plastilina, caucho o parafina tanto en el lado interior del molde más grande, como en el lado exterior del molde más chico. Une ambos moldes, y vierte la resina por entre las piedrecillas, sacudiendo o vibrando los moldes juntos para eliminar cualquier burbuja de aire. Deja fraguar, retira la pieza, y luego aplica calor a ambas caras para eliminar la parafina, o bien raspa con alguna herramienta para retirar el caucho o la plastilina.

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