Cómo hacer manzanas cubiertas

Manzanas acarameladas hechas en casa

Las manzanas acarameladas o cubiertas son una verdadera delicia con sabor a infancia. Pero ya no hace falta que el circo llegue a la ciudad para poder entregarnos a las delicias de este postre, podemos hacerlas en casa y convidarles a nuestros niños e invitados en cualquier momento; incluso, serán una gran idea para servir en fiestas infantiles.

Puedes preparar este postre con casi cualquier variedad de manzanas. Sin embargo, te recomendamos usar las de piel roja o amarilla, pues las de cáscara verde son más ácidas y contrastan con el sabor de las coberturas. Escoge manzanas de tamaños más bien medianos o reducidos, para facilitar la tarea de comerlas.

Ingredientes y elementos necesarios

Para poder disfrutar de estas manzanas cubiertas necesitas palos de asir. Puedes conseguirlos en tiendas de repostería y en algunos supermercados. Los de madera son más económicos y aptos para este postre.

Las manzanas pueden ser cubiertas con caramelo o con preparados dulces, y luego complementarlas con maíz inflado, pop corn (palomitas de maíz), golosinas y confites, y hasta con gomitas o caramelos blandos pequeños. Prepara todos los complementos e ingredientes desde antes de preparar las manzanas, junto con tus utensilios, como ollas profundas y papel manteca para reposar allí las manzanas.

Cómo hacer manzanas acarameladas

Las manzanas cubiertas tradicionales se recubren con caramelo y se complementan con palomitas de maíz. Para elaborarlas, primero lávalas bien para ablandarlas (puedes blanquearlas sumergiéndolas unos segundos en agua hirviendo), aunque el calor del caramelo será suficiente. Luego, puedes pelarlas si quieres, justo antes de recubrir con el caramelo.

En una olla profunda (más profunda que las manzanas) coloca azúcar y agua, y haz el caramelo a punto bola. Un toque distintivo será darle color con colorantes vegetales de uso gastronómico.

Inserta hasta la mitad del corazón de la manzana el palo de asir, y luego sumerge la manzana en el caramelo, haciéndola girar para que quede bien cubierta. Retira en un movimiento certero, y luego hazla girar sobre las palomitas. Deja enfriar apoyándolas (con el palo hacia arriba) en un papel manteca o en una mesada limpia o aceitada.

Manzanas con distintas coberturas

Con un procedimiento similar, puedes hacer manzanas cubiertas con chocolate cobertura fundido (blanco, amargo, de leche), sólo o mezclado con un poco de manjar o dulce de leche, y bien alguna jalea, salsa, glasé real o cobertura de tortas. Lo importante de la cobertura es que, una vez fría o seca, endurezca lo suficiente como para que no se escurra.

Una vez que están cubiertas las manzanas con el preparado que hayas elegido, lo ideal será hacerla girar sobre confites de colores, de tamaños pequeños, para dar más atractivo a estos postres. Otra opción son las frutas secas picadas, como nueces, almendras, maní o cacahuates, avellanas, y hasta grajeas o gotas de chocolate en colores contrastantes.

Déjalas enfriar y recúbrelas con papel celofán incoloro, cerrando con cintas y moños, para dar una mejor terminación y crear así singulares souvenirs de fiestas.

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