Cómo hacer macetas con un ladrillo

Un solo ladrillo o el resto de él, nos servirá para crear una maceta pequeña y decorar con ella nuestro hogar.

Cómo hacer macetas con un ladrillo

Cómo hacer macetas con un ladrillo

Esta es una idea bien sencilla para decorar tu hogar, para ambientar tu jardín o, simplemente, para reutilizar y reciclar esos ladrillos sobrantes del último proyecto de construcción, maximizando los materiales a nuestra disposición y minimizando el consumo de otros recursos. Así ayudaremos a nuestro medio ambiente, tal y como nos gusta hacer aquí en Cómo Hacer Para.

Se trata de simples macetas que crearemos a partir de ladrillos y ladrillones, bien sencillas, prácticas, que podemos tener listas en sólo una tarde y con las que lograremos darle a los ambientes un aspecto rústico, country o moderno, según sea el estilo y gusto personal.

Para hacer cada maceta o contenedor, necesitaremos de un ladrillo, de la clase que haya a disposición. La idea aquí es reaprovechar los recursos y materiales disponibles de manera creativa, por lo que cualquier ladrillo (incluso un trozo partido) servirá para la labor.

Comenzamos por limpiar la superficie, eliminando tierra, polvillo o quizás restos de pintura. Una vez limpia y lista, buscaremos entre nuestras herramientas un cincel o espátula fina y un martillo pequeño.

Cómo hacer macetas con un ladrillo
Cómo hacer macetas con un ladrillo

Para hacer el hueco en el que colocaremos la futura planta, comenzaremos por marcar el diámetro con la esquina del cincel, de la espátula, o con un destornillador u objeto punzante. El ladrillo común se marcará fácilmente, sin demasiado esfuerzo. Una vez determinada la zona a ahuecar, con algo de paciencia iremos retirando el material con el cincel y el martillo, eliminando de a pequeñas porciones para no correr el riesgo de arruinar la superficie, partir el ladrillo, u otra inconveniencia para el trabajo final.

Cuando tengamos un hueco de un tamaño que nos resulte adecuado, procederemos a hacer el agujero para el drenaje del agua. Para ello utilizaremos un destornillador, un taladro de precisión u otro objeto punzante, y haremos uno o más agujeros pequeños en la base.

Ya tendremos lista la maceta. Podemos pintarla con algún barniz para exteriores, para protegerla, o realizarle antes un trabajo decorativo. Claro que podemos también dejarla de manera natural.

Si contamos con trozos de ladrillos rotos que no tengan gran tamaño, podemos realizar este trabajo y lucir en ellos bellos cactus que cautivarán la atención de todos.

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p>También es una gran idea para hacer un regalo original, y por sobre todo, estaremos minimizando el consumo de macetas plásticas y de otros similares, dándole una mano al medio ambiente.