Cómo hacer Jabones Caseros

Cómo fabricar jabones artesanales

Hacer jabones caseros es bien sencillo, y te permitirá crear tus productos de cosmética según los agregados que más beneficien a tu tipo de piel. Además, es una genial manera de economizar en los gastos del hogar, y hasta podría ser un pequeño emprendimiento comercial que te ayude a generar un ingreso extra.

Antiguamente, el proceso de fabricación del jabón consistía en fórmulas de mantecas vegetales o animales, grasas, sebos, sosa y agua destilada. El proceso actual, más natural, se realiza aprovechando aceites esenciales, además de agregados particulares como la sosa, glicerina, colorantes y otros.

Además de los aceites esenciales con propiedades benéficas, se utiliza generalmente el aceite de oliva y el de ricino, como así también aceites de rosa mosqueta, de argan, de coco y de árbol de té, y se añaden mantecas especiales como la de cacao y la karité

Ingredientes para hacer jabones caseros

Jabón de base: Ya sea que lo prepares tú o que lo compres, es fundamental utilizar un jabón neutro de base. Puede ser en barra para rallar, en polvo, de glicerina, o glicerina pura en estado sólido.

Colorantes y aromatizantes: Para agregar aromas delicados a los jabones caseros se aprovechan las ventajas de los aceites esenciales y agregados sólidos, como flores y frutos, mientras que para agregar color de manera segura sin manchar la piel o la ropa, se usan los populares colorantes vegetales especialmente formulados para jabones.

Agente limpiador: Como agente limpiador de base se utiliza sosa (soda cáustica, hidróxido de sodio), que debe manejarse con precaución: no se debe respirar ni tomar contacto directo con la piel, y ha de ser disuelta en agua fría o en el medio líquido elegido, siempre bien fresco y libre de sales, sarro, gases (burbujas), o elementos químicos con los que pudiera interactuar.

Agua: El agua que se utilice para hacer jabones caseros debe tener la capacidad de disolver la sosa y tener un alto nivel de saponificación. Por eso se suele usar agua pura o destilada, agua de lluvia, agua desmineralizada o de manantial. Es importante que sea lo más blanda posible para ser más gentil con la piel y para que no reaccione químicamente con la sosa.

Utensilios: Para fabricar jabones caseros se necesita, en general, una olla con agua para colocar a baño María, una olla de acero inoxidable o frascos de vidrio (para derretir los jabones de base neutros), espátulas (de plástico, goma, silicona o madera), coladoras, termómetros y moldes especialmente diseñados para jabones, mayormente de silicona ya que serán más fáciles de desmoldar y resistentes al calor.

Cómo elaborar jabones caseros

Los ingredientes y procedimiento específico para fabricar jabones caseros los encontraras en cada receta (en este enlace encontrarás algunas), pero de modo general, el primer paso es preparar el agua o el medio líquido para disolver la sosa, si el proceso así lo requiriera. De otro modo, se ha de rallar o triturar el jabón de base y calentarlo a baño María, hasta disolver. Allí se agregarán los aceites esenciales o comunes, flores, frutos, cereales, semillas y los agregados que se indique.

Finalmente, se añaden los aromas y colorantes de a gotas, mezclando bien para llevar a los moldes. Se deja enfriar hasta que el jabón tome firmeza, en un sitio fresco y oscuro, para entonces desmoldar y dejar secar por completo.

Es conveniente esperar cuatro a cinco días antes de utilizar jabones caseros, para que sus ingredientes se integren bien y se aprecien los beneficios de los agregados elegidos.

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