Guía para ayudar a los niños en la época de exámenes escolares

La época de exámenes puede estar cargada de nerviosismo y ansiedad, sensaciones que pueden evitarse creando buenos hábitos educativos.

Cómo ayudar a los niños en época de exámenes

Cómo ayudar a mis hijos en los exámenes

Cuando llega la época de los exámenes en la escuela, es habitual que nuestros niños presenten conductas físicas, emocionales y mentales llamativas. Estas incluyen depresión, ansiedad, trastornos estomacales, predisposición a enfermedades… pero bien podemos ayudarlos, a hacerle frente a los nervios para que los exámenes sean sólo una meta más por cumplir, y no una fuente de angustias para los más pequeños del hogar.

Rutina escolar previo a los exámenes 

Lo primero es crear una conducta educativa adecuada. Enseña a tus hijos a prestar atención en clases, a salvar cualquier duda que tenga con sus maestros o contigo, y a que haga sus deberes cuando vuelva de la escuela, antes de ir a jugar. Esto ayudará a fijar conceptos, facilitando luego el momento del estudio para los exámenes.

Guía para ayudar a los niños en la época de exámenes escolares
Para ayudara los niños en la época de exámenes debemos crear una conducta educativa adecuada

"Creen juntos un calendario con los días en que habrá exámenes cada mes. Esto les permitirá ordenar los repasos y los estudios."

Creen juntos un calendario con los días en que habrá exámenes cada mes. Esto les permitirá ordenar los repasos y los estudios, y preparará al niño o a la niña mentalmente para la fecha. Ten el calendario siempre a la vista, y revísenlo juntos cada semana, asignando lo que se debe hacer antes de los exámenes. Por ejemplo, una semana antes anotar que se debe volver a leer todos los apuntes escolares para salvar dudas, o qué ejercicios se deben hacer para fomentar la práctica o los conocimientos de cada asignatura.

A la hora de estudiar múltiples cátedras o asignaturas, como sucede con los midterms y los exámenes semestrales, comiencen por los temas que a tu niño le son de más facilidad. Esto lo mantendrá motivado para seguir estudiando los demás temas, en lugar de sentir el fracaso por no aprender o recordar contenidos.

La disciplina y el orden de los estudios

Creen un horario para los estudios. La disciplina es muy importante aquí. Por ejemplo, si tu hijo regresa a casa a las 4 de la tarde, permítele unos 30 minutos para la merienda y mudarse de ropa, y establece una hora de 16:30 a 17:30 para hacer los deberes o estudiar para los exámenes, cada día. Así, cuando llegue el momento de estudiar, no se sentirá abrumado, sino que ya tendrá creado el hábito. Durante este tiempo no debe haber TV, teléfono móvil, ni otras distracciones: es la hora de fijar conceptos, para luego pasar a la del entretenimiento.

"A la hora de estudiar múltiples cátedras, comiencen por los temas que a tu niño le son de más facilidad."

Antes del examen, hagan una prueba en casa. Toma exámenes anteriores o los ejercicios de repaso que haya brindado el educador, y háganlo en casa. Cumplan con el tiempo establecido, para “entrenar” a tu hijo en esta mecánica. Enséñale a leer todas las instrucciones antes de comentar, para salvar cualquier duda. Luego, enséñale a ir haciendo los ítems conforme le sea más conveniente, pues muchos niños luchan por seguirlos en orden y, ante una duda, pierden el tiempo de seguir haciendo los demás puntos asignados.

Son pautas simples que debes enseñar a tus niños. La disciplina, la constancia y la dedicación son las claves del éxito en todo el aprendizaje de tus hijos, desde la guardería hasta la Universidad. Al seguir estas normas diarias, la época de los exámenes será con mucho menos ansiedad, y también serán mejores sus resultados, elevando su motivación y confianza en sí mismo.