Cómo exfoliar la piel con rosácea

La sensibilidad de la piel con rosácea

Si padeces de rosácea sabrás que no puedes usar cualquier tipo de producto en tu rostro porque tu piel es demasiado sensible. Una exfoliación siempre es necesaria para eliminar las células muertas que se acumulan, pero debes tener cuidado en los productos que utilizas. Ni que hablar de las opciones químicas que incluyen ácidos y otras sustancias fuertes, prohibidas para tu condición. Por ello, aprende cómo exfoliar la piel con rosácea.

Si sufres de piel inflamada, rojiza, seca y escamosa, no puedes usar cualquier tipo de tratamiento para exfoliar o limpiar el rostro. Lo que precisas son técnicas suaves, con ingredientes poco invasivos, pero que a la vez hagan su trabajo. No te preocupes porque existen opciones para la sensibilidad de tu piel.

Tips para exfoliar la piel con rosácea

  • Lo primero que debes hacer es enjuagar tu rostro con agua destilada o un limpiador muy suave. Consulta con un dermatólogo o una experta en cosmética cuáles son las marcas que se adaptan a la rosácea. Siempre cumple este paso antes de cualquier exfoliación; no uses ningún producto manual o químico antes de consultar con el médico.
  • Usa un tratamiento exfoliante recomendado o recetado. Evita aquellos que tienen ácidos alfa hidroxi, porque son muy fuertes. Tu piel es demasiado sensible para soportarlos y lo que lograrás será "dejar en carne viva" tu rostro, según informa la Fundación Internacional de la Rosácea.
  • Una vez que tengas el exfoliante adecuado, aplícalo en tu rostro con masajes muy suaves en círculo durante unos 15 segundos, al levantarte y nuevamente reitera antes de irte a dormir. Lee atentamente las instrucciones del producto, por si hay alguna especificación diferente.
  • Según el tratamiento que uses, o si no estás acostumbrada a exfoliarte el rostro, puedes experimentar una sensación de hormigueo luego de aplicarlo. No te asustes, esto quiere decir que los ingredientes están "actuando", quitando las células muertas e impurezas. Si sientes picazón, ardor o dolor intenso, retira inmediatamente el producto con agua fría y no lo uses nuevamente.
  • Ve aumentando de manera gradual el tiempo de aplicación del exfoliante cada dos semanas, si todo sale perfecto. A los quince días de la primera vez que lo usaste, duplica a 30 segundos el tiempo de frotar el producto en tu piel.
  • Si presentas irritación una vez que retiras el producto, puede deberse a dos razones. La primera, es que algún ingrediente no es compatible con la rosácea (mira bien la etiqueta), y la segunda, puede deberse a que al frotar lo haces demasiado fuerte y eso irrita tu piel.

Si no te sientes segura utilizando exfoliantes que compras en la perfumería o que te receta el dermatólogo, puedes probar creando tus propios tratamientos de belleza a base de leche y avena, por ejemplo. No dudes en usarlos si quieres que tu piel con rosácea se vea bonita de manera natural. Que esta condición no te impida disfrutar de un rostro limpio, saludable y hermoso cada día.

Gracias por leer Cómo exfoliar la piel con rosácea, si te gustó este artículo, suscribete a cualquiera de nuestras redes sociales y recibe publicaciones destacadas todos los días. Solo tienes que hacer click aquí.

Esta nota te fue útil?
5 valoraciones.
El 80% dice que es útil.

Si te gustó compártelo o publícalo en tu red social