Cómo elegir una enredadera

Elegir enredaderas

Las enredaderas, permiten a los amantes de las plantas, poder ampliar visualmente su jardín a través de muros o suelos tapizados con estas plantas, además de poder disfrutar de hermosas pérgolas, pero antes de adquirir cualquiera de la amplia gama de plantas trepadoras debemos tener en cuenta algunos conceptos, para lograr el resultado esperado en nuestro jardín y poder disfrutar de un lugar lleno de olores y aromas.

Consejos para la elección de enredaderas

Estas son algunas pautas que debemos tener en claro cuando vamos a elegir una enredadera:
  • Clima.
  • Suelo.
  • Uso que deseamos darle (muro, pérgola, etc.)
  • Dinero con el que se cuenta.

Ahora vamos a hablar de cada punto en particular, para saber a que atenernos al momento de querer adquirirlas.

  • Clima:
    Si una planta no se a adapta al clima al cual va a vivir, de nada servirán los esfuerzos que le prodiguemos, la planta no se desarrollara como debiera o morirá indefectiblemente. Cuando hablamos de clima hacemos referencia a la luz solar, temperatura, humedad y viento.
  • Luz:
    Si hay mucha sombra en el lugar en donde se desea plantar la enredadera, habrá que optar por la madreselva, hiedra, parra virgen (entre las más comunes) ya que se desarrollan perfectamente en los lugares de poca luz.
    Por el contrario, si la luz solar esta presente en dicho lugar, las plantas recomendadas serán la buganvilla, rosal trepador, bignonias, que necesitan de la luz solar para florecer de manera copiosa.
  • Temperatura:
    Habrá que asesorarse en el vivero de confianza cuales son las enredaderas, que de acuerdo al clima que vivamos, se pueden desarrollar plenamente, en donde colocar una enredadera si sabemos que en la época de heladas morirá. O que con el extremo calor se terminará secando.
  • Humedad:
    En climas secos o si no las podemos regar demasiado, deberemos optar por plantas que requieran de poco agua para su subsistencia, y en ellas tenemos a la bungavilla que crece y florece sin inconveniente sin necesidad de riego. Si la zona es muy húmeda o está expuesta a mucho agua, será la clemátides la elegida.
  • Viento:
    Hay especies demasiado delicadas que si las exponemos a fuertes vientos o muy fríos o muy secos, se romperán y nunca podrán crecer más allá de un determinado tamaño, que generalmente será bien pequeño, por el contrario, hay muchas enredaderas que pueden resistir sin dificultad los fuertes vientos.
    Si la casa se encuentra cerca del mar, es muy común que la salinidad del aire queme las hojas y luego las enredaderas., las que mejor se desarrollan en estos climas tan alcalinos son las madreselvas, seguidas por la bungavilla, la hiedra y la pasionaria entre otras.
  • Suelo:
    La mayoría de las enredaderas o plantas trepadoras no resisten los suelos demasiados arcillosos o que se encharcan y aparecen aguas estancadas. En estos casos las raíces se pueden pudrir.

Por esta razón es conveniente comprobar el drenaje del suelo, es decir si absorbe sin inconveniente el agua o se forma charcos al momento de regarla.

En suelos demasiados alcalinos pueden amarillearse las hojas de algunas enredaderas debido a la carencia del hierro en el suelo. Para que esto no ocurra, se pueden aplicar abonos que contengan este mineral, ya que si no lo hacemos, la planta terminará muriendo.

Igualmente, por la amplia variedad de este tipo de plantas, podemos encontrar enredaderas que se adapten completamente a suelos muy pobres como otras que necesitan suelos más bien ricos para crecer y cumplir con la función para la cual han sido plantadas.

Usos u objetivo de la enredadera

Estos usos u objetivos pueden ser variados, la podemos querer para cubrir un muro, par armar un pérgola, para tapizar una columna o el suelo, para armar un cerco, etc. Y algunas especies se adaptan mejor a cada una de estas finalidades.

Por ejemplo, las especies que mejor se adaptan para los porches o pérgolas son:

  • Buganvilla
  • Jazmín del cielo
  • Pasionaria
  • Bignonia
  • Rosal trepador
  • Trompetas
  • Alemanda, entre otras.
  • Factor económico

El valor de las enredaderas dependerá sobre todo del tamaño de las mismas y de la especie elegida, las más grandes son más caras, y por ejemplo, las glicinas son mas caras que las hiedras.

La compra dependerá de la superficie a cubrir, si la superficie es grande, te conviene comprar dos o tres plantas pequeñas, que una sola planta grande. Si desea que se cubra rápidamente, puedes optar por plantas grandes, pero recuerda que la mayoría de estas plantas crecen con rapidez. Por lo que tendrás que evaluar que te conviene de acuerdo al dinero con el que cuentas.

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