Cómo elegir el tipo de pintura

¿Qué tipo de pintura utilizar?

Un viejo mueble restaurado, un muro de exteriores, el piso de la cocina o una columna en el porche comparten algo en común: todos ellos pueden ser bellamente renovados, tan sólo aplicando una o dos manos de pintura. Eso sí: siempre que elijas la adecuada el resultado será óptimo. ¿Sabes qué tipos de pinturas hay en el mercado y cómo elegirlas?

Cómo elegir el tipo de pintura

En general, cuando pensamos en renovar un objeto consideramos el color, y quizás también el acabado a conseguir, mate,  brillante o intermedio. Pero lo primero que debemos analizar es el tipo de superficie o elemento. Observa su material de composición principal, si está fijo en posición vertical u horizontal, sus dimensiones, su textura y todos los detalles que, luego, nos ayuden a escoger el material y los elementos más apropiados para un terminado impecable.

Los detalles a considerar, además de los mencionados, deben incluir si se trata de un proyecto de fin de semana o un trabajo que quieras dejar listo en sólo un par de horas. También verifica si el elemento es de interior o exterior, o si piensas trasladarlo, si es propenso a la corrosión, si es poroso como la madera o liso como el metal, si estará en contacto directo con el sol o con el aire marino, si tendrá alto roce o tránsito, y todas las condiciones de uso y propias que puedas notar.

Tipos de pinturas y su mejor aplicación

Podemos distinguir a las pinturas, más allá de su estilo y marca, en:

Pinturas sintéticas:

Tienen gran durabilidad y un acabado más brillante y prolijo. Al ser esmaltes, pueden pintar metal, plástico, vidrio, madera y cerámico por igual, y pueden aplicarse a pincel, rodillo o soplete sin inconveniente.
Las hay en latas o en aerosol, y se requiere de solventes químicos para su limpieza (como thinner o aguarrás). Por tener un tiempo de secado más prolongado que otras y la necesidad de aplicarse sobre pintura de base, las pinturas sintéticas se utilizan para el interior y para detalles pequeños, como marcos, molduras, elementos fijos y móviles en cualquier material.

Pinturas látex:

También llamadas "plásticas" o "al agua", los látex sintéticos son los grandes elegidos para grandes superficies, pues secan rápidamente y su limpieza se realiza sólo con agua. Pueden ser aplicadas con rodillo, soplete o pincel, tanto en superficies verticales como horizontales (piso y techo por igual).
Hay pinturas látex de interiores y de exteriores, siendo estos reforzados con aditivos que impiden que el clima y las lluvias la eliminen. Puede aplicarse sobre material de construcción (yeso, cal, cemento y otros similares, porosos), madera, papel, cartón, barro y virtualmente cualquier superficie porosa. Para plástico, losa, cerámico o metal, se debe mezclar con lacas o productos oleosos sintéticos específicos.

Esmalte al agua:

Es una mezcla entre las dos anteriores. Se trata de un producto de acabado brillante e iguales posibilidades que el sintético, aunque es plástica y se limpia con agua como cualquier látex. Se recomienda su uso para exteriores, en grandes superficies.

Pinturas base:

Son productos de colores claros y consistencias lechosas, cuya única función es la de hidratar las superficies y sellar sus poros, vetas y texturas, antes de la aplicación de la pintura del revestimiento. No posee un aspecto terminado, sino que es la antesala al trabajo de pintura. Las pinturas base por lo general son de látex, aunque las hay también esmaltadas.

Además de estas pinturas convencionales, existen otros tipos que pueden cumplir funciones específicas. Para conocerlas, lee nuestro artículo "Tipos de pinturas especiales para viviendas".

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