Cómo detectar y bajar la fiebre

La fiebre es uno de los síntomas más comunes que se presentan previo a una enfermedad. Saber como detectarla es sencillo, aún si no contamos con un termómetro a nuestro alcance.

Cómo detectar y bajar la fiebre

Cómo detectar y bajar la fiebre

Detectar la fiebre y formas de bajarla

Cuando éramos niños, no hacía falta decirle a mamá que nos sentíamos mal: ella sólo nos miraba y podía detectar nuestra fiebre, incluso a la distancia. No se trata de un pase mágico ni mucho menos: es la experiencia la que le permitía llevar a cabo esta proeza.

Hoy, muchas madres primerizas se confían en el termómetro de mercurio, en el termómetro digital y en las tiras termoactivas para detectar la presencia de fiebre. Y esto está bien, siempre y cuando contemos con elementos que se encuentren en buen estado de funcionamiento. Por eso, debemos estar previstos en caso de que este elemento falle, se rompa, o resulte imposible de hallar, como sucede en muchos casos de urgencia.

Cómo detectar y bajar la fiebre

  • En primer lugar, debemos confiarnos en la sabiduría de nuestro cuerpo. Usaremos las manos y los labios (que son muy sensibles a la temperatura), para detectar un alza en el calor de la persona en cuestión. Esta alza en la temperatura debe hacerse presente cuando no haya algún evento o circunstancia que la justifique. Si la persona ha estado expuesta al sol, si ha estado realizando alguna actividad física, o si ha bebido grandes cantidades de alcohol, es muy probable que su temperatura haya ascendido, sin que ello indique fiebre.
  • A partir de ello, debemos confiar en nuestra sabiduría como madres y padres, o como personas: si el enfermo en cuestión tiene la piel algo pálida, los ojos cansados y vidriosos, si luce desganado y con sus labios resecos, entonces tenemos sospechas de que hay algo mal en su estado de salud.
  • Si detectamos fiebre (o una fuerte sospecha de fiebre, sin corroboración), debemos despojarla de ropas sintéticas y vestirle con ropas livianas de algodón, para que esté abrigado aunque no en exceso. Debemos procurar para él un espacio ventilado y cálido, y mucho líquido para beber.
  • Si la persona se siente en condiciones, podemos animarle a que tome un baño con agua cálida o tibia, aunque no fría, a menos que el cuadro febril sea lo suficientemente significativo. Para aliviar el alza de temperatura, podemos colocar paños fríos en la frente y en las axilas, y también en la ingle. Al cabo de un rato volveremos a tomar la temperatura, repitiendo las acciones para bajarla.
  • Aún con todos estos procedimientos, si la fiebre persiste deberemos llamar a un médico.