Detalles del estilo retro en decoración

Características de la decoración retro

Si bien el estilo "retro" puede ser algo extenso en cuanto a los períodos representados, la sola palabra nos evoca imágenes de los años 50 y 60, antes de la época disco, en la entreguerra, un momento de simpleza que se entremezcla con el surgimiento social del flower power y la libertad.

Habiendo tantos detalles y definición, ¿cómo podemos lograr un estilo retro?. Pues siguiendo estos consejos para convertir tu hogar en un escenario bien definido, entretenido y funcional, con simples elementos y técnicas fáciles de implementar.

Muebles de estilo retro

El estilo comienza indiscutiblemente con los elementos y designios decorativos de la década de 1950 y 1960, incorporando luego algunos detalles de los 70 y 80. En estos períodos, los muebles demuestran una estética simple, lineal, siempre dirigida a lo funcional y lo práctico. Se evita el calado y el tallado, dejando piezas planas que se extienden hasta las patas, rectas, delgadas y cilíndricas.

Los materiales entremezclan las posibilidades de la época. La madera laminada o la formica se une a patas metálicas de materiales nobles. Los vinilos y plásticos simples entran en escena, con elementos delgados y largos, aunque de esquinas redondeadas.

Algunos elementos característicos de la época son las mesas redondas, altas y pequeñas (de cuatro comensales), las camas literas, los muebles de TV (que estaba recién apareciendo en estos tiempos) y los sofás amplios, bajos en altura, y convertibles a camas.

En los hogares no faltaban los muebles de bar, mesas con ruedas y soportes para copas y vasos, botellas y hieleras, generalmente elaborados en cristales o vidrios incoloros de formas simples.

Colores y materiales del estilo retro

En la decoración también hay funcionalidad. Los géneros dejan de ser de alto mantenimiento para pasar al vinilo, las fundas lavables y los materiales sintéticos. Los colores dependerán del estilo que quiera imponerse a cada habitación: desde los sobrios grises y opacos de los 50, hasta los coloridos y arcoíris de los 60, incluyendo los fluorescentes y brillantes de los 70.

La piel y el cuero también entran en escena, incluyendo algunas opciones de tapicería de cuero ecológico (cuero de vinil) que propician la practicidad en sofás, sillas otomanas, pufs y los infaltables vean bags o tumbonas. La pana se adueña de los hogares maduros, en sillas de lectura de formas simples y respaldares altos. Para los asientos de las zonas de uso diario, como el comedor, se eligen las banquetas y sillas simples plásticas, de colores llamativos y base metálica, giratoria.

Los estampados (en el papel de pared, en alfombres y en la decoración en general) buscan los grandes dibujos, los diseños pop, rayas, grandes círculos y formas geométricas o patrones repetidos en series, y siempre en colores llamativos y estridentes.

Con pequeños cambios puedes renovar la ambientación de tu hogar, y lograr un paisaje retro inigualable y en auge por nuestros tiempos. ¡Manos a la obra!

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