Cómo Curar Ampollas

Tratamientos Caseros para Curar Ampollas

Usaste calzado demasiado ajustado, inadecuado para caminar largas distancias, tus calcetines quedaron flojos… y el resultado es inevitable. Pero no te preocupes, pues aquí te enseñaremos cómo curar ampollas usando métodos caseros muy prácticos y seguros, y también te contaremos sobre algunos remedios que aliviarán tu incomodidad, te quitarán el dolor, y acelerarán la recuperación de la piel.

¿Qué es una ampolla?

Se denomina “ampolla” a una pequeña protuberancia que aparece en el cutis, una especie de saco lleno de líquidos que intenta aislar la piel interior de una zona lesionada para protegerla de mayores daños. Puede aparecer por roces reiterados (como caminar con calzado demasiado ajustado o algo suelto), y también por acciones mecánicas repetitivas (como usar el cabo de una escoba o el mango de una pala sin guantes de protección), aunque también pueden aparecer por quemaduras o como síntomas de otras enfermedades.

Tratamientos naturales para curar las ampollas. Métodos naturales para acelerar el curado de ampollas. Cómo prevenir ampollas en manos y pies

© Depositphotos.com/roblan

Imagen 1. Cuando la ampolla tenga sangre en su interior, la lesión ha llegado a los capilares sanguíneos. Consulta a tu médico por prevención.

Antes de curar ampollas, lo primero es detectar su origen. Si estás seguro de que es el calzado, una costura, los calcetines o una acción específica lo que las ha provocado, entonces podrás poner en práctica estos tratamientos caseros con seguridad. Pero si desconoces su origen, la mejor recomendación es consultar con un médico especialista para verificar qué otras condiciones pudieran originarlas.

Cómo curar las ampollas

Aunque las ampollas se curan por sí mismas cuando nuestro organismo esté listo para quitar la protección a esta zona afectada, lo cierto es que podemos acelerar el proceso con algunos métodos caseros

En primer lugar, nunca debes quitar la piel que las recubre, pues podría infectarse y provocar aún más dolor. Tampoco utilices cinta adhesiva como protección: al quitarla podrías arrancar la piel y quedar expuesto a infecciones. En cambio, prueba con estas buenas ideas:

1. Pinchar y desinfectar

Una técnica para curar ampollas consiste en lavar con agua y jabón la zona, secar con papel absorbente, y pinchar (con mucho cuidado) usando una aguja esterilizada, sin llegar a la piel. Deja que el líquido escurra y, cuando lo haga, desinfecta bien y protege por algunas horas con un apósito.

Dependiendo de su tamaño es habitual que necesites pincharla varias veces, o hacer pasar un hilo esterilizado tan lejos de la piel como sea posible, de modo de que sirva como drenaje para el líquido interno. Este método suele desaconsejarse, pues a menudo las personas usan hilos sin esterilizar o que entran en contacto con la piel (no lo quitan cuando el líquido ha drenado, por ejemplo). Sólo lo mencionamos aquí a modo informativo. Si decides usarlo, recuerda esterilizar los elementos con desinfectante y hacer lo mismo en toda la zona al terminar.

Si necesitas seguir en actividad, coloca un apósito adhesivo alrededor de la ampolla (mientras se cura por si sola o luego de reventarla). Estos elementos aíslan la zona con su grosor, pero que no cubren la piel lesionada sino que la deja respirar. Si no tienes, fabrícalos en casa usando gasa esterilizada y cinta adhesiva hipoalergénica.

2. Ingredientes naturales para acelerar la curación

Para acelerar la regeneración celular y la curación de la lesión, unta la zona con el jugo de una hoja de Aloe Vera. La clara de huevo también es útil, ya que aporta colágeno en niveles concentrados y puede ayudar a curar ampollas más rápidamente, al igual que el aceite esencial de árbol de té.

Si estás al aire libre y no tienes nada más a tu alrededor, aplica un poco de barro sin romper la piel. Esto ayudará a secar el líquido, calentará la zona y la protegerá hasta tanto llegues a tus elementos de primeros auxilios. Recuerda que sólo puedes aplicar esta técnica con seguridad cuando la ampolla no se haya roto.

El ajo es genial para secar la piel que las recubre, y también desinfecta y combate los microorganismos que provocan infecciones. Machaca algunos dientes y aplica el puré en cataplasmas (entre dos trozos de gasa), para que absorba sus jugos. Deja por unos 20 minutos y no enjuagues, para potenciar el efecto.

3. Baños de inmersión para pies con ampollas

Si estás en casa, sumerge los pies en un baño de agua caliente con sal para fomentar la circulación y permitir la curación natural. Eso sí: sólo hazlo cuando la piel que recubre la ampolla este perfectamente sana.

Otro beneficioso baño para pies es el de agua caliente, algunas ramas de romero fresco (o seco) o también esa cantidad de tomillo fresco, ya que desinflaman y desinfectan. Deja en remojo por unos 10 minutos. También puedes usar una solución de agua caliente con una parte de bicarbonato de sodio y dos partes de agua oxigenada. Este baño puede aplicarse directamente en la zona afectada con un algodón, varias veces por día.

Cómo prevenir las ampollas

Es fácil, solo aplica un poco de tu criterio y sentido común, sumado a la experiencia. Si sabes que hay un calzado que tiene una costura y que suele sacarte ampollas, usa calcetines adecuados y protege la zona con tiritas o banditas adhesivas, o con otro elemento que no se mueva en la zona. Para calzados de tacón u otros con suelas duras, que debas usar sin calcetines y que no sea demasiado vistoso usar apósitos adhesivos, un buen truco es prevenir el roce y el deslizamiento aplicando un poco de desodorante o anti-transpirante roll on en la planta del pie, sobre el talón o en la zona que suela lesionarse. Sin dejar secar, ponte esos bellos tacones y notarás una gran diferencia.

Usar el calzado adecuado es fundamental para prevenir ampollas. No sólo el que te queda grande puede provocarlas, sino también el que es muy pequeño o cualquiera que no se ajuste del todo a la forma de tu pie.

En las manos debes utilizar guantes protectores adecuados para las labores que vayas a hacer. Evita su aparición por quemaduras utilizando elementos calientes con sumo cuidado, y aplicando cremas de protección solar cada vez que tu piel quede a la luz del día (¡no sólo en la playa!).

Ahora ya sabes cómo curar ampollas con tratamientos caseros, pero sobre todo, cómo prevenirlas para evitar su aparición. Ten siempre presente estos consejos y recuerda consultar con tu médico ante cualquier duda.

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