Cómo cultivar Esponjas Vegetales

Uso de Esponjas Vegetales

Cultivar esponjas vegetales brinda la posibilidad de llevar a cabo un emprendimiento comercial que suministra una materia prima económica, y reciclable para muchos proyectos comerciales más.

Antes de los años 60, era muy común usar esponja vegetal en la ducha. Además de emplear un producto ecológico, al frotar la piel con esta esponja lográbamos activar la circulación de manera natural. En la mayoría de las casas había una planta de esponja vegetal, lista para ser extraída o para regalar en acontecimientos especiales. Pero con la revolución industrial, el uso de las mismas fue desapareciendo ante la llegada al mercado de las conocidas esponjas de goma espuma.

En la actualidad, se ha comenzado a valorar nuevamente todo lo natural y no lo artificial, por lo que el empleo de las esponjas vegetales a vuelto a estar en auge. Ya no las encontramos en los patios de las casas, pero si en farmacias o en negocios en donde se pueden adquirir artículos de belleza para el cuerpo.

Microemprendimiento con esponjas vegetales

Si quieres lograr un microemprendimiento con poca inversión, nada mejor que dedicarse al cultivo de esponjas vegetales, que en estos días las podemos encontrar no solo para duchas, sino también en plantillas para el calzado, chancletas, alfombras, cubre asientos para vehículos, rellenos para colchones y canastos, entre otros.

Para un mercado local, lograremos una buena producción de esponja vegetal contando con un terreno de unos 300 metros cuadrados en donde podamos instalar un parral. Si ya deseamos algo a nivel industrial, deberíamos contar con una a cinco hectáreas de cultivo.

A continuación, describiremos un poco la planta y los cuidados que necesita para desarrollarse de manera efectiva.

¿Cómo es la planta de esponjas vegetales?

La planta de esponja vegetal se conoce como Luffa, aunque en realidad es un género que incluye 7 especies perteneciente a la familia Cucurbitaceae. Se trata de una enredadera que se desarrolla mejor en zonas de temperaturas altas, y si bien se adapta a climas templados, su fibra pierde elasticidad y resistencia.

Los tallos son trepadores y pueden alcanzar hasta 15 metros de largo. Sus hojas son de forma rectangular y posee flores masculinas y femeninas. Los frutos de esta planta son alargados, de unos 25 cm de tamaño promedio, y de color verde con líneas mas oscuras a lo largo.

¿Cómo debe ser el suelo para plantar esponjas vegetales?

El suelo que necesita para desarrollarse sin inconvenientes debe contar con muy buen drenaje, y un abundante nitrógeno y fósforo. Como a esta planta la afecta con mucha facilidad la sal, no debe cultivarse en suelos próximos al mar.

Si el cultivo será comercial, se deberá abonar mensualmente con fertilizantes; esto mejorará la tierra, evitará que las plagas ataquen y enfermen la planta, y aumentará el rendimiento de los cultivos.

¿Cómo sembrar las esponjas vegetales?

Se deben seleccionar los mejores ejemplares y dejar que se sequen en la planta. Cada luffa posee en su interior unas 500 semillas. Para extraerlas, se corta la punta del fruto seco y se golpea con un mazo de madera. Las esponjas vegetales se siembran en la primavera y su producto se cosecha en el otoño siguiente.

La siembra puede darse de dos modos, en almácigos o directamente sobre el suelo (siembra directa). Si la realizamos en almácigos, las plantas deben ser trasplantadas en el suelo cuando comienzan a desarrollarse los primeros zarcillos. Se recomienda desechar los ejemplares que no son buenos.

Para la siembra directa, se deben trazar hileras de 1,50 m., separadas unas de otras, y las semillas colocadas a 70 cm de distancia. Para ello, se hacen pequeños huecos en donde se colocarán unas 3 semillas; a medida que van creciendo se dejarán solo las plantas más fuertes, desechando las más débiles.

Las semillas se pueden conseguir en cualquier vivero con el nombre de Luffa acutangula o Luffa cilindrica, el nombre es de acuerdo a la forma final de la esponja.

Cómo armar parrales o espalderas

Si se desarrolla correctamente, cada planta nos dará unos 20 a 30 frutos, y para alcanzar la máxima producción posible es necesario construirle soportes o tutores, ya sea en forma de parrales o espalderas. De esta forma, pueden aprovechar mejor la luz del sol y no estar en contacto con el suelo, ya que esto puede afectar el producto final.

Para armar el parral de esponjas vegetales, se deberá colocar dos hileras de postes fuertes en cada extremo del terreno, y otro en el medio. Como estos postes tendrán que soportar todo el peso de la estructura, se recomienda que sean de madera bien fuerte o de cemento.

Los postes laterales serán de unos 2,50 metros de alto, y los centrales de 3 metros. Entre poste y poste debe haber unos 4 metros de distancia. Dentro de esta estructura irán los postes secundarios, también separados 4 metros unos de otros. Deben ser mas finos y menos fuertes.

Los postes principales estarán vinculados o unidos entre si por alambre galvanizado del número 8, y los secundarios del número 10. Luego, se arma un entramado de alambres del 12 o 14. Es conveniente que el parral de luffa se encuentre circundado por árboles grandes , de modo de formar una barrera para proteger la siembra de vientos fuertes.

Cuidados adecuados para las esponjas vegetales

Como ya dijimos, la esponja vegetal o luffa necesita de suelos de buen drenaje y húmedos para crecer sin dificultad. El riego debe realizarse unas dos veces por semana como mínimo en el verano, y se debe mantener el suelo libre de malezas.

Las flores aparecen a los 30 días de germinación y deben ser eliminadas, al igual que las ramas secundarias, hasta que la rama principal llegue al parral. A medida que va creciendo la rama principal, debe ser atada con telas o tiras a los tutores. Si notamos frutos dañados, también deben ser desechados.

Para evitar que las plagas ataquen a la esponja vegetal, lo mejor es aplicar un manejo ecológico del suelo, evitando el uso de los agroquímicos. Para controlar a los diferentes insectos, es aconsejable seguir estos consejos:

  • Utilizar una variedad de plantas resistentes.
  • Roturar bien el suelo y procurar que este siempre libre de malezas, ya que pueden invitar a la presencia de insectos y sus larvas.
  • Plantar especies que alberguen depredadores de las plagas, o plantas que repelen a las amenazas.
  • Eliminación total de las plantas enfermas.

Cómo cosechar esponjas vegetales

Los frutos de la esponja vegetal se recogen cuando empiezan a tomar color amarillento con los extremos anaranjados. No se debe esperar a que tomen color oscuro. Se les corta un poco las puntas (para facilitar la entrada de agua), y se les realiza una ranura a lo largo de la cáscara.
Para retirarlas de la planta no deben arrancarse, sino cortar el pedúnculo que las une con un tijera de podar.

Las esponjas solo deben ser cosechadas una vez que se hayan secado por completo en la planta, si se extraen aún verdes se pudren, ya que fuera de la planta no se terminan de secar.

Se conservan formando “SARTAS” de aproximadamente 100 frutos cada una, que se forman atravesándolas con un alambre galvanizado, para luego ser sumergidas en agua durante tres días, hasta que la cubierta externa se pudra totalmente y se desprenda. Luego, se lavan las fibras para eliminar todo resto de cáscara que pueda haber quedado. Ya terminada la cosecha, las plantas se eliminan y se prepara la tierra para otro nuevo cultivo.

Secado y blanqueado de las esponjas vegetales

Las esponjas ya limpias se secan en un lugar ventilado, a la sombra y por un término de 7 días. Jamás deben colocarse al sol, ya que la fibra se secaría demasiado y se volvería quebradiza, alterando totalmente su calidad.

Un proceso opcional es el de blanquear las esponjas vegetales, el cual se lleva a cabo mediante la inmersión de las mismas en agua con algunas gotas de hipoclorito, y luego se enjuagan con abundante agua, para colgarlas de una soga hasta que se sequen. También se pueden teñir de colores utilizando anilinas naturales.

Otra opción es aclarar la fibra con carbonato de calcio o cloruro de calcio, que son sustancias alcalinas que se utilizan para el blanqueado de papel. Esto es en los casos que el blanqueado con hipoclorito, por razones ecológicas, es rechazado en algunos países.

Envasado de la esponja

Cuando la esponja vegetal ya este bien seca y blanqueada, está lista para ser envasada y comercializada como esponja de baño, para la fabricación de manoplas, desmaquilladores, etc.

De forma industrial, también se utiliza la esponja vegetal para elaborar filtros para agua, aceite, rellenos para muebles y embalajes, fabricación de papel, etc. Incluso, de sus semillas se extrae aceite.

Con esta extensa guía no tendrás inconvenientes a la hora de cultivar esponjas vegetales, ya sea para iniciar un emprendimiento o para uso personal.

Si deseas leer más artículos similares a Cómo cultivar Esponjas Vegetales, te sugerimos que visites nuestra sección Jardinería.

Esta nota te fue útil?
572 valoraciones.
El 98% dice que es útil.

Si te gustó compártelo o publícalo en tu red social