¿Cuál es la Dieta de la Eliminación?

De qué se trata la dieta de la eliminación. Cómo hacer la dieta de la eliminación. Guía para aplicar la dieta de la eliminación

¿Hay algo en tu dieta que no te hace bien y no logras determinar qué es?. En casos como estos, este tratamiento es la herramienta que mejores resultados puede darte.

Dieta de la Eliminación

¿Cuál es la Dieta de la Eliminación?

Tal y como su nombre lo indica, la dieta de la eliminación es un modo de alimentación que quita de tu consumo de alimentos regular grupos de nutrientes o comidas determinadas, para analizar las respuestas de tu cuerpo a cada cambio de un modo específico y aislado.

Pese a que la palabra ‘dieta’ suele asociarse con los regímenes de reducción del peso, este tipo de dieta busca la salud, el bienestar, y la identificación de los alimentos a los que puedes tener cierta intolerancia o sensibilidad.

¿Para qué sirve?

Este tratamiento es ideal para cuando hay algo en tu consumo de alimentos que no te hace bien, y no sabes con precisión de qué se trata. A veces comes un saludable tazón de sopa casera de verduras, pero aparecen brotes de acné en tu piel, o consumes una carne magra preparada en el horno y sientes malestar estomacal, y quizás simplemente te sientes hinchado y molesto luego de comer una simple ensalada. ¡Es que hay uno de sus ingredientes que no le hace bien a tu cuerpo!

De qué se trata la dieta de la eliminación. Cómo hacer la dieta de la eliminación. Guía para aplicar la dieta de la eliminación
Esta dieta te permite saber si tienes alergia, sensibilidad o intolerancia a algún ingrediente o alimento en particular.

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"Este tratamiento es ideal para cuando hay algo en tu consumo de alimentos que no te hace bien, y no sabes con precisión de qué se trata."

No se trata aquí del uso de ingredientes artificiales ni menos, sino de tener intolerancias (desde leves hasta agudas) o mayor sensibilidad a cierto ingrediente, que puede tener en ti una difícil digestión o desencadenar pequeñas reacciones alérgicas, incluso si fuera algo que sabes que es orgánico, saludable y recomendable para una alimentación sana. En estos casos, es necesario identificar al ingrediente, y esta dieta busca hacer justamente eso, con una metodología quizás algo lenta, pero muy eficiente.

Metodología

Ante todo, necesitas tomar conciencia sobre cómo responde tu cuerpo a lo largo de, por ejemplo, un mes. Es útil llevar un cuaderno donde apuntes qué has comido y bebido, y cómo te has sentido después. Presta atención si presentas reacciones alérgicas, irritaciones en la piel, molestia estomacal, náuseas, diarrea, constipación, hinchazón, gases u otros trastornos. Al finalizar este período de análisis, lee qué días presentaste los síntomas, y fíjate qué comiste en las últimas tres comidas antes, lo que dejaría un marco temporal adecuado desde la ingesta hasta el fin de la digestión y la evacuación.

Luego, analiza las comidas, y busca las coincidencias. Por ejemplo, si te sentiste hinchado o molesto luego de comer pan blanco, una saludable tarta de acelga y de beber cerveza, puedes intuir que tal vez tengas cierta intolerancia o sensibilidad al gluten (presente en la harina del pan, en la masa del pastel y en la cebada de la cerveza). Si comiste una sabrosa carne al horno condimentada con especias, y volviste a sentir síntomas similares luego de comer una ensalada condimentada, analiza qué hierbas o especias hay en ambas recetas, y podrás tener una idea aproximada de qué es lo que no le hace bien a tu cuerpo.

Cómo hacer la dieta de la eliminación

Sea o no que tengas una idea aproximada de qué ingredientes, hierbas o especias puedan estar afectando tu salud, la dieta de la eliminación indica retirar de tus consumos grupos específicos de alimentos o de nutrientes, para verificar cómo responde tu cuerpo durante un período no menor a 20 días. Luego, se reincorpora ese grupo o ese ingrediente para notar si los síntomas reaparecen.

A veces será más simple identificar los alimentos problemáticos. Por ejemplo, si cada vez que comes pan y bebes una cerveza tienes problemas estomacales, puede ser simple hallar la relación y saber que debes evitar el gluten. Pero otras veces, se trata de algo tan específico como una cierta hierba que se agregue al relleno de un platillo compuesto. En estos casos, si notas que cada vez que comes albondigón te sientes mal, pero no cuando comes carnes asadas, sabrás que la carne no es el problema, sino uno de los compuestos de la receta. Analiza uno a uno los ingredientes, y retíralos de tu dieta para ver cómo te sientes: tal vez esa minúscula cucharadita de comino era la que te provocaba molestias intestinales, y será muy fácil retirar esta especia de tu dieta sin dejar de disfrutar de un jugoso albondigón.

Si a pesar del análisis no logras identificar el problema, o si simplemente quieres seguir esta dieta para ver cómo responde tu cuerpo a ciertos grupos alimenticios sin tener una intolerancia específica, prueba retirar de tu consumo regular cada uno de los siguientes durante 20 días, prestando atención a tu organismo, y verifica cómo reacciona tu cuerpo cuando vuelvas a consumirlos:

Cuál es la dieta de la eliminación. Beneficios de la dieta de la alimentación. Para qué sirve la dieta de la eliminación

Este tratamiento es muy efectivo para determinar si tienes sensibilidad al gluten o cualquier otro ingrediente.

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"Este tipo de dieta busca la salud, el bienestar, y la identificación de los alimentos a los que puedes tener cierta intolerancia o sensibilidad."

  • Gluten (panes, pastas, masas, galletas, granos, cereales y todas las harinas blancas y bebidas con gluten)
  • Lácteos (leche, mantequilla, helados, malteadas, crema, quesos, yogur y otros derivados, incluyendo los alimentos con lácteos).
  •  Soya y sus derivados.
  • Aceites refinados.
  • Azúcar blanco
  • Edulcorantes y siropes artificiales.
  • Huevos
  • Maíz (mazorcas o productos de maíz, incluyendo su aceite y el sirope)
  • Cereales y legumbres.
  • Carnes rojas y carnes blancas (estas dos puedes dividir en grupos, es decir, dejar de comer cerdo un tiempo, luego pescados, luego mariscos, luego res y así).
  • Café y bebidas con cafeína (desde té hasta refrescos).
  • Vegetales de raíz, vegetales de tierra, frutas, dividiendo en los grupos que prefieras.

Prueba cómo se siente tu cuerpo y cómo reacciona al reincorporarlos, pasados los 20 días de la prueba y durante no menos de una semana. Espera esa semana para retirar el siguiente grupo de alimentos, y sigue haciéndolo hasta identificar los que conviene evitar, cuáles debes alejar de tu dieta, y cuáles en verdad no tienen ningún efecto negativo en ti, lo que habrás descubierto eficazmente al aplicar la famosa dieta de la eliminación.

Este tratamiento es ideal para cuando hay algo en tu consumo de alimentos que no te hace bien, y no sabes con precisión de qué se trata.