Cómo consumir vitamina D

La vitamina D es una vitamina liposoluble, es decir, que se disuelve en aceites y grasas y se almacena en el hígado y tejidos adiposos.

Cómo consumir vitamina D

Importancia de la vitamina D

La vitamina D es liposoluble, por eso se acumula en cierta cantidad en el organismo y se reserva, para poder consumirla durante el tiempo en que no la consumimos.

Esta vitamina puede ser tóxica para el organismo si se ingiere en exceso.

La vitamina D se forma en la piel por la acción de los rayos del sol. Si tomamos la costumbre de tomar sol de vez en cuando, no suele ser necesario buscar una alternativa extra para su formación.

Cómo consumir vitamina D
Cómo consumir vitamina D

Esta vitamina se deposita mayormente en los huesos y en menor grado en el hígado, cerebro y piel.

La vitamina D es necesaria para:

  • Ayudar a la absorción del calcio y del fósforo en huesos y dientes.
  • Regular el calcio en la sangre.
  • Fortalecer el sistema inmunitario.
  • Es esencial para el crecimiento y desarrollo de un cuerpo sano.

La vitamina D la encontramos en alimentos como la sardina, boquerones, atún, salmón, aceite de hígado de bacalao, quesos grasos, margarina, manteca, huevos (yema), champiñones, leche y semillas de girasol, pero la mejor fuente que nuestro organismo cuenta para obtener esta vitamina, es el sol.

La escasez de la vitamina D hace que el organismo “robe” calcio de los huesos y estos se tornen frágiles y delicados. También da origen al raquitismo, a problemas dentales, dolor en columna, pelvis, pies y manos, crecimiento deficiente y calambres musculares.

El exceso de vitamina D en el organismo puede ser tóxico y provocar vómitos, nauseas, depresión, adelgazamiento y la formación de depósitos calcáreos en los riñones.