Consejos para Cuidar la Piel

Cómo Cuidar la Piel Cada Día

Cuidar la piel es una batalla que hemos de librar a diario, y desde múltiples frentes. Lo que comes, cuánta agua bebas, si consumes refrescos, helados, si fumas, si te mantienes en movimiento y hasta el tipo de trabajo o las actividades que tengas cada día afectan el modo en el que se ve tu cutis.

Pero también el clima de la ciudad lo afecta, la cantidad de tránsito que hay por las calles, la felicidad o el estrés que sientas… son tantos los factores que pareciera que cuidarla es imposible.

Aquí te mostramos simples actos que puedes aplicar cada día para prolongar su salud y dejarla bellísima en cualquier momento.

Claves para el cuidado de la piel. Cómo cuidar el cutis. Cómo tener una piel bien cuidada y saludable.

© Depositphotos.com/g_studio

Imagen 1. En el cuidado de la piel no busques la perfección, sino salud. Las arrugas de la sonrisa son embellecedores naturales de tu rostro.

Dieta para el cuidado de la piel

Lo que comes impacta de manera directa. Una dieta repleta de harinas refinadas, azúcares altamente procesados, aceites hidrogenados que cargan a tu cuerpo de nocivas grasas trans seguramente no le darán a tu piel la lozana apariencia que sí le dan los alimentos ricos en vitaminas y minerales, como las frutas, los vegetales, las carnes rojas magras de buena calidad, las grasas saludables como la mantequilla de leche de pastura y algunos otros alimentos.

Para cuidar tu piel y lucirla saludable, asegúrate de que en tu dieta no falten frutas (particularmente aguacates, tomates y manzanas), aceite de oliva extra virgen, espinacas, coles y vegetales de hojas verdes. También, añade frutos secos, alimentos fermentados (yogur, chucrut), huevos, carnes magras y alimentos siempre de primera calidad, para recibir de ellos sus aportes de vitaminas B, E y C, fibras, grasas saludables, minerales, polifenoles, fitonutrientes, probióticos, enzimas y otros nutrientes que te ayudarán a cuidar el cutis desde sus células.

Rutina fácil para cuidar la piel

No esperes notar sequedad, cutis opaco, arrugas ni ojeras para comenzar a cuidar tu piel. Necesitas hacer cada día cuidados preventivos, para que tu rutina sea mucho más simple y efectiva. De hecho, cuando antes se recomendaba que las damas comenzaran a usar cremas y lociones anti-arrugas a partir de los 35 años de edad, hoy la recomendación es empezar a partir de los 20 años.

Entre las acciones simples que puedes hacer cada día, destacan el no tomar sol en los horarios más peligrosos, desde las 11 AM hasta las 17 PM y, al exponerte al sol, hazlo siempre con un producto de protección solar con FPS30 o superior. Incluso cuando esté nublado, frío, o cuando vayas a trabajar: protege a tu piel del sol siempre, no sólo en el verano y junto a la piscina.

Haz rutinas de higiene adecuadas, con productos de buena calidad. Los compuestos caseros elaborados con azúcar, miel, plátanos, aguacates, aceite de oliva, aceite de argán y muchos más son geniales, pues le dan a tu piel nutrientes al tiempo que belleza. Pero los productos comerciales no tienen tantos beneficios, y no siempre son efectivos. Asegúrate de que tus cremas, lociones, tónicos y otros sean siempre de la mejor calidad posible (sí, serán costosos), y que luzcan en sus envases los sellos de certificación de salud y seguridad correspondientes.

Evita exfoliar demasiado la piel -una vez por semana será suficiente- y, en cambio, nunca es demasiada la aplicación de cremas hidratantes y nutritivas, incuso puedes usarlas varias veces por día.

Picar la piel, pellizcarla, romperla intentando liberar poros de puntos negros, granitos y hasta para quitar el vello puede ser peor que lucir estas imperfecciones. Si lo haces estarás rompiendo tu cutis, exponiéndote a bacterias y gérmenes que pueden provocar infecciones. Usa productos astringentes adecuados, consulta al dermatólogo sobre otros tratamientos, ¡y en ningún caso piques, rompas o pellizques tu piel!

Por último, una higiene diaria es fundamental. Lava tu rostro por la mañana (la funda de la almohada suele tener suciedades imperceptibles) y aplica una crema hidratante y nutritiva de día, con FPS. Lava el rostro una vez más, al menos, a lo largo del día, para evitar la acumulación de bacterias y suciedades. Antes de irte a dormir, es fundamental quitar el maquillaje usando un producto específico (casero o comercial), lava el rostro con jabón neutro, y déjalo preparado para el descanso reparador de la noche.

Eso no es todo. También debes procurar estar en sitios más bien ventilados y limpios, evitando el smog y la acumulación de humos y grasas en el ambiente. Y recuerda que la mejor medicina es siempre la felicidad: las arrugas que provoca el sonreír demasiado son las más bellas que puedes conseguir, y sólo le darán belleza a tu rostro. Sólo recuerda esta rutina para cuidar la piel y tenerla siempre bella, pero también saludable.

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