Cómo compararnos con los demás de forma positiva

El peligro de las comparaciones

Ya hemos hablado en algunas ocasiones del peligro de compararte con los demás. Primero, porque sueles elegir a personas que están, de algún modo, más avanzadas que tú profesionalmente, sin tener en cuenta si tienen más experiencia o no (desde luego, no te molestas en elegir a alguien que esté en tus mismas condiciones o que no haya llegado tan lejos); y segundo, porque lo único que consigues es dudar de todo y quedarte paralizado pensando que todo lo que estás haciendo no es ni siquiera bueno. ¿Quién no se ha sentido así alguna vez?

Compararte es algo que vas a hacer sí o sí en algún momento, especialmente si tienes un negocio y conoces a alguien en una situación parecida al que le va mucho mejor que a ti (o eso parece). Por eso, vamos a compartir un artículo de Kendall Summerhawk sobre este tema.

Utilizar las comparaciones de forma positiva

La cuestión, según Kendall, es utilizar la comparación de forma positiva. Si te fijas en personas que tienen más éxito que tú, hazlo para inspirarte, no para desanimarte y pensar que nunca llegarás a ese punto. Esa no es la manera y si te encuentras haciéndolo, deja de mirar lo que hacen los demás y céntrate en lo que haces tú y en ir avanzando.

Aparte de eso, ya que no puedes evitar las comparaciones, ¿por qué no compararte contigo mismo?. Elige comparar cómo estabas antes respecto a cómo estás ahora y cómo estás ahora respecto a cómo quieres estar en un futuro.

¿Qué consigues con eso?. Primero, sentirte bien con tu avance, y segundo, tener claro qué necesitas cambiar para llegar al punto que quieres. Incluso, si no ha habido mucho cambio entre cómo estabas antes y cómo estás ahora y te sientes desanimado, por lo menos serás consciente de la situación y podrás empezar a decidir qué quieres cambiar.

Si quieres puedes profundizar más haciendo esta comparación entre distintas áreas. Por ejemplo, si eres un profesional independiente con un negocio, elige qué áreas vas a utilizar para la comparación. Algunos ejemplos: ingresos, clientes, tiempo libre, ayuda y mentalidad. Luego, compara cuántos clientes tenías, tienes y te gustaría tener; cuánto tiempo libre tenías, tienes y te gustaría tener; qué tipo de ayuda tenías (coaches, mentores, asistentes, empleados), etc. Tú decides qué categorías quieres analizar, las que sean más significativas para tu negocio o profesión.

Lo ideal sería no compararte con nadie, claro, pero es prácticamente imposible. Así que lo mejor, como sugiere Kendall, es elegir con quién te comparas y por qué.

Así que ya sabes, toma lápiz y papel y empieza a comparar el antes, el ahora y el futuro y, de ahí, saca las acciones en las que te tienes que centrar para conseguirlo.

La Dra. Aida Baida Gil, coach certificada y fundadora de www.coachdelaprofesional.com se dedica a ayudar a las mujeres profesionales y emprendedoras que se sienten estancadas o insatisfechas y que están listas para avanzar profesionalmente, establecerse por su cuenta o redirigir su carrera. Si buscas claridad, motivación, acción y resultados, recibe su boletín gratis en www.aidabaida.com.

GRATIS!

CHP Magazine

ESPECIAL
NAVIDAD

Revista Digital

Te invitamos a descargar nuestra revista con consejos e ideas para crear una Navidad mágica, en familia y con amigos, llena momentos inolvidables.

Si deseas leer más artículos similares a Cómo compararnos con los demás de forma positiva, te sugerimos que visites nuestra sección Desarrollo Profesional.

Esta nota te fue útil?

Si te gustó compártelo o publícalo en tu red social