Cómo mantener una buena relación con los hijos de tu nueva pareja

Cuando formas una nueva pareja y hay hijos de relaciones anteriores, el buen trato con ellos puede llevar mucho tiempo.

Cómo tratar a los hijos de tu nueva pareja

El trato con los hijos de tu nueva pareja

Conocer a una nueva pareja es un placer. Luego de tu separación y divorcio, encontrar en la vida a un hombre que sea tu compañero es un sueño cada día más posible. Además debe ser alguien que comprenda tu situación familiar, y que acepte a tus hijos –algún día- como propios. Si has hablado abiertamente con tus pequeños y si la situación con tu ex es bastante amena, es posible que tus niños acepten (al menos toleren y tengan paciencia) la presencia de este nuevo hombre. Pero muy diferente es cuando se trata de sus hijos, en especial si viven con su madre. ¿Qué hacer?

Cómo mantener una buena relación con los hijos de tu nueva pareja
La relación con los hijos de tu nueva pareja suele llevar mucho tiempo hasta llegar a ser la ideal

Ten paciencia y respeta su lugar

Los niños nacieron y comenzaron a crecer en un ambiente con un papá y una mamá. Cuando la pareja se disuelve y aparece una nueva mujer junto a su padre, los niños pueden percibirlo de una mala manera (que es bastante parecida a la realidad que comprendemos los adultos): entienden que papá está reemplazando a mamá contigo.

La situación empeora mucho cuando su madre les habla mal de su padre, o tiene despecho y habla mal de ti. Los pequeños, naturalmente, escucharán y tomarán la opinión de mamá. Dedícate a tener paciencia, a dejar que los niños te conozcan y juzguen por ellos mismos. Si intentas ganar su afecto, puedes tener consecuencias nefastas… y también exponerte a un cierto manejo controlador por su parte, con referencias a lo que “debes hacer para ganar su afecto”.

No intentes ser una nueva mamá

Lo cierto es que no eres su mamá, y nunca lo serás. Puede que llegues a amarlos como a tus propios hijos, y que ellos te amen a ti como a una mamá… pero tienen a su mamá, y ellos saben que, así como llegaste de pronto a sus vidas, también puedes irte en cualquier momento. Los niños no razonan las cuestiones del corazón, y no les puedes inducir a tener sentimientos por ti, de igual modo que no puedes obligarte a sentir determinadas cosas.

"Cuando la pareja se disuelve y aparece una nueva mujer junto a su padre, los niños pueden percibirlo de una mala manera."

Si tú y tu pareja han comenzado a convivir, será diferente el trato de él hacia tus hijos que el tuyo hacia los de él, que a menudo llegan sólo de visita. Pero si deciden convivir tú, tus hijos, tu nueva pareja y sus hijos, entonces date el lugar de persona a cargo, de madre del hogar pero no en sus corazones. Deja que el tiempo defina el afecto que se tendrán los unos por los otros, sin obligar a nada.

Ten en cuenta a tus propios hijos

Recuerda que si intentas ganar el afecto de los hijos de tu nueva pareja, tus propios hijos también pueden sentirse con celos y actuar en una consecuencia muy poco favorable: rechazar a los otros niños. Lo mejor es mantener un ambiente de respeto y de amistad dentro del hogar, hablando claramente de las cosas en lugar de disimulando relaciones que aún no se han desarrollado. Siempre es mejor enfocar nuestras energías a ser buenas personas que a ser buenas mamás para los niños que no son nuestros hijos. Lo demás llegará con el tiempo.

"Deja que el tiempo defina el afecto que se tendrán los unos por los otros, sin obligar a nada."