Cómo cocinar con manteca de manera saludable

La manteca aporta muy buen sabor en las comidas a la hora de cocinar, pero debemos tomar ciertos recaudos ya que suele quemarse, o ser muy perjudicial si utilizamos demasiada.

Cómo cocinar con manteca de manera saludable

Cómo cocinar con manteca de manera saludable

Cómo usar la manteca

Aunque la manteca es un derivado lácteo que se procura evitar en la cocina saludable y libre de calorías, podemos usarla sin problemas, siempre que lo hagamos de manera cauta y precavida, para no cometer excesos.

Muchos prefieren cambiarla o sustituirla parcial o totalmente por margarina, aunque el sabor de los preparados no pareciera ser el mismo, en especial en lo que no sea repostería o panificados.

Diferentes formas de cocinar con manteca

Para poder cocinar con manteca de manera saludable, debemos saber un poco al respecto.

  • Por ejemplo, la manteca no debe utilizarse para freír, ya sea en sartén o en wok, porque no soporta tanta temperatura como el aceite y puede quemarse con gran facilidad. Por ello, haremos la técnica de cocción preferida y agregaremos la manteca en el plato o en la fuente de servir, para minimizar la cantidad utilizada y conservar todo su buen sabor.
  • Si deseamos hacer un rehogado con manteca, muy adecuado para resaltar el sabor dulce de las cebollas, de las frutas y de los frutos secos, podemos colocar una cucharada y acompañarla por una cucharada de aceite de mezcla o algún aceite neutro bajo en calorías. De este modo, podremos prolongar la temperatura de la manteca, evitando que se queme, y aprovechando su sabor.
  • Pero si deseamos cocinar con manteca de manera saludable, una buena idea es clarificarla. Para ello, colocamos la manteca en una cacerola de fondo grueso, de tamaño pequeño, y la llevamos a fuego bajo, cuidando de que no llegue a hervir. De esta forma, se separarán los componentes, y utilizaremos el "aceite" que queda en la parte superior de la ollita. Una vez recuperada la manteca clarificada, podemos volver a enfriarla y tenerla siempre lista para usar en la cocina, siempre con medida y precaución.

El sabor que la manteca aporta a nuestros platos es casi inigualable, pero en este caso la cantidad no se relaciona con la calidad. No por usar más manteca obtendremos más sabor. Si aplicamos la manteca como hemos visto en esta nota, veremos que lograremos capturar su sabor en todas nuestras preparaciones, usando apenas una fracción de lo que acostumbrábamos. De este modo tendremos platos sabrosos y más saludables, adecuados para cuidar nuestra silueta y la salud.