Claves para mantener la armonía en un hogar con niños

Un hogar con niños suele vivir alterado, pero es tarea de los padres crear un ambiente agradable y calmo

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Tips para mantener la paz en el hogar cuando hay hijos

Aún no has abierto los ojos y ya escuchas el escándalo de los niños desordenando su habitación, peleándose por el mismo abrigo, el perro que quiere salir al jardín, la lavadora que hace un ruido extraño y hasta el motor de la nevera que amenaza con dejar de funcionar en cualquier momento. Piensas en lo mucho que te sentaría tomar una larga ducha caliente y relajante pero, amiga, bien sabes que eso es cosa del pasado. ¿Cómo lograr disfrutar más de los minutos del día, vencer el estrés y poder recuperar un poco de nuestra vida?

Claves para mantener la armonía en un hogar con niños
La vida se hace mucho más armónica cuando padres e hijos aprenden a compartir momentos en calma

Establecer reglas claras para los niños

Hay frases populares que cobran sentido sólo una vez que recibes a tus hijos en el hogar. “Nadie puede decirte cómo criar niños” es una de las más repetidas, al igual que “Ningún niño llega al mundo con un manual de uso”. Son frases ciertas, y muy fáciles de comprender cuando ya no sabes qué probar para tener un poco de paz por las mañanas o a lo largo del día.

Pero todo se trata de tener reglas claras. Cuando en el hogar los niños tienen su espacio para jugar y disfrutar, pero antes de eso han cumplido sus obligaciones, entonces la vivienda no temblará a cada segundo. Es simple: si no come su comida, no podrá tener postre; si no hace sus deberes de la escuela, no podrá jugar con la consola; si no aprueba sus cátedras con buenas notas, no podrá usar el coche para salir en el fin de semana.

Pon reglas, claras y fáciles de alcanzar, y hazlas respetar. En pocos días y con algunas repeticiones los hijos comprenderán que no hay berrinche ni pataleta que cambie el veredicto y, que si lo que quieren es jugar, divertirse y pasarla ben, antes tienen que cumplir con sus obligaciones. Y esto te dará mucha felicidad y paz en tu día.

Contagia buen humor

Los niños reaccionan directamente al humor de la vivienda. Cuando en casa papá y mamá viven estresados (no hablemos de peleas y discordias, sino simplemente de “mal humor” cada uno sin deberlo al otro), hay enojos, el trato no es el mejor y las palabras elegidas no son las más llenas de gracia, los niños actuarán exactamente de ese modo.

En cambio, si pese a la adversidad y a los problemas tú recuerdas la importancia que tiene la familia y el hogar como fuentes de tranquilidad y armonía, y preservas el buen humor y el trato respetuoso, esto es también lo que aprenderán (e imitarán) tus hijos. Háblales con calma, ten una sonrisa siempre lista en el rostro, y evita perder la calma y caer en las peleas en el día a día. En poco tiempo de ver esto, tus hijos sabrán que el hogar es un sitio libre de peleas, y tú tendrás mucha más paz.

Dales prioridad a tus hijos cuando puedas

Como mamás y papás, sabemos que hay cosas que no pueden postergarse. Pagar los impuestos y los servicios, ir a las revisiones médicas, cumplir con los horarios del banco y de las oficinas donde hay que hacer trámites. No debes dejar de cumplir con tus obligaciones por cuenta de los niños, sino que ellos deben adaptarse a este supuesto tiempo de aburrimiento cuando te acompañan. Procura llevar algún tipo de entretenimiento (si fuese una lectura, mejor, pero si no al menos descarga algunos juegos e tu móvil para que se entretengan) y, ya cumplidas las obligaciones, recuerda darle a ellos la prioridad.

" Cuando en el hogar los niños tienen su espacio para jugar, pero antes de eso han cumplido sus obligaciones, la vivienda no temblará a cada segundo."

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"Háblale a los niños con calma, ten una sonrisa siempre lista en el rostro, y evita perder la calma y caer en las peleas en el día a día."

Al volver a casa luego de la escuela, el médico, el banco y después de que cada miembro del hogar haya cumplido con sus responsabilidades, compartan tiempo juntos. Hazte el propósito de sentarte a dialogar y a jugar con tus hijos cada día. Acompáñalos en sus juegos, en sus actividades, diles que te cuenten cómo va esa nueva película de moda o que elijan qué quieren para cenar, y prepárenlo juntos. Cuando los pequeños vean que tienen tu atención, sabrán que cuanto antes termines con tus obligaciones, antes podrán compartir contigo, y tendrás mucha más clama para hacer que tu día tenga la cantidad de horas suficientes.

Aplica estos consejos y adáptalos a tu ritmo de vida. Verás que la vida se hace mucho más armónica cuando padres e hijos aprenden a dividir su tiempo en todas las actividades, para terminar la jornada juntos y en paz.