Cómo Aprender de los Errores

Tips para Aprender de tus propios Errores

Además del refrán “aprender de los errores” también es vital comprender no sólo que todos podemos cometer una equivocación de vez en cuando, sino que es nuestra responsabilidad no tropezar dos veces con la misma piedra.

Si no cometes errores nunca podrás aprender. A diferencia de lo que se cree, lo más importante es enfrentar la situación, no evitarla. Aprovechar que esa equivocación te ha dado la experiencia suficiente como para que no vuelva a ocurrir y sobre todo, la capacidad para salir adelante.

Entonces, la cuestión no reside en cómo o cuánto nos equivocamos, sino en la manera en que reaccionamos a ello. La frustración, el enojo y el miedo son los sentimientos más frecuentes, pero no vale la pena lamentarse, sino aprovechar la experiencia.

¿Cómo puedo aprender de un error?

Básicamente, evitando volver a cometerlos. Claro, eso parece muy sencillo en la teoría pero no tanto en la práctica, y como siempre sucede, es todo una cuestión de actitud.

Tips para aprender de los errores. Claves para enfrentar los errores. Aprende de tus propios errores.

© Depositphotos.com/Feverpitch

Imagen 1. La clave está en la actitud. No temas de los errores ya que son la mejor manera de aprender.

Aquellas personas conscientes de que tienen la capacidad para aprender de los errores reaccionan de una forma diferente que les permite recuperarse ¡y con creces!. En la vereda contraria, los que consideran que las equivocaciones son algo negativo, es más probable que se frustren, se bloqueen y sobre todo, que vuelvan a fallar.

Aprovecha todo el potencial que tienen tus deslices. Aunque pienses que es difícil o imposible. ¡Está en ti salir adelante!

Frases inspiradoras para aprender de los errores

Es preciso que reflexiones y conviertas tus equivocaciones en algo positivo. Siempre pensando a futuro y con la mente puesta en superarte a ti mismo, presta atención (y pon en práctica) las siguientes ideas:

Fallar es lo mejor que puede pasarme: No se trata de ser negativo, “aguafiestas” o pesimista, sino de darse cuenta de que como ya te has equivocado no lo volverás a hacer de nuevo de la misma manera. Las personas exitosas siempre buscan la perfección, pero al mismo tiempo se permiten errar. Intenta las veces que sea necesario, pero trata de no “tropezar con la piedra demasiadas veces” porque terminarás encariñándote con ella.

Y ya que hemos usado varios refranes, hay otro que encaja a la perfección: “no hay mal que por bien no venga”. Quizás creas que lo que te ha ocurrido es algo malo, pero te ayude a resolver un problema que hace mucho tiempo te quita el sueño. ¿Sabías que Fleming descubrió la penicilina luego de dejar abierto un frasco en el laboratorio? ¡No hay nada que te diferencie de él (más que la actividad que realices)!

No hay error si nadie se entera: Para aprender de los errores no hace falta rasgarse las vestiduras y andar gritando a los cuatro vientos que nos hemos equivocado. Con que sea una lección personal alcanza y sobra. Igualmente, analiza si vale la pena o no comentarlo con alguien más. Esto está permitido en el caso de que involucre a terceros. De lo contrario, guarda el secreto y sigue avanzando; mejor que nadie se entere y que te vean trabajando y motivado, a enojado y de brazos cruzados.

Los errores siempre ocurren en el peor momento: No se trata de una coincidencia ni de una frase sin sentido. El estrés, las presiones, los nervios y el cansancio son un caldo de cultivo para equivocarnos. ¿Te has dado cuenta de que cuanto menos energía tienes o menos atención prestas, es más fácil que falles?

Pero eso no queda allí, ya que además estos sentimientos o pensamientos reducen la posibilidad de reconocer, y sobre todo, arreglar nuestros errores. Entonces, lo mejor es estar tranquilo, relajado y sereno. ¡Qué nada ni nadie te presione y te haga equivocar!

Los errores son amigos de los errores: ¿Te ha pasado alguna vez que después de un error se desencadenan una serie de equivocaciones, como si se tratara de una bola de nieve cayendo de una montaña? Esto sucede porque nos quedamos pensando en el fallo y no ponemos nuestra atención y energías en otra cosa. Quizás estés intentando solucionar el problema y ello te lleve a cometer errores más graves o grandes.

Si te encuentras en una situación “delicada” y te equivocas, lo mejor es tomarte un tiempo alejado del problema. Cálmate un poco, piensa y decide de qué manera seguir. Puede que te convenga tomarte una hora fuera de la oficina, regresar a casa o ponerte a hacer otra cosa. ¡No quieras forzar una solución cuando todavía estás demasiado enfrascado en el error!

Como has podido leer, para aprender de un error es importante tomar decisiones. Lo mismo que ocurre a diario en nuestras actividades. Por cada cosa que hagamos corremos el riesgo de equivocarnos, pero podemos tomar el camino de la frustración, o el de aprovechar la situación a nuestro favor.

GRATIS!

CHP Magazine

ESPECIAL
NAVIDAD

Revista Digital

Te invitamos a descargar nuestra revista digital gratuita con consejos e ideas para estas Fiestas. Encontrarás recetas, manualidades, trucos de decoración y muchos tips más.

Si deseas leer más artículos similares a Cómo Aprender de los Errores, te sugerimos que visites nuestra sección Desarrollo Profesional.

Esta nota te fue útil?

Si te gustó compártelo o publícalo en tu red social