La cocina: otro aliado para el ahorro doméstico

La economía doméstica es un verdadero frente de batalla, que debemos efectuar desde todas las actividades y ambientes de nuestra casa. La cocina, sin más, es uno de los sitios que nos ofrece mayores posibilidades en lo que respecta al ahorro doméstico, desde muchos ámbitos diferentes.

Ahorro desde las compras

La compra de víveres y alimentos es un frente de batalla que merece un capítulo aparte. Por ejemplo, debemos reconocer los artículos y comestibles de necesidad, de aquellos superfluos, para evitar gastar de más en las compras. También debemos aprender a comprar: no ir a la tienda con hambre o con sueño, aprovechar las ofertas y los descuentos de tarjetas de crédito y débito, comprar alimentos necesarios en repetidas ocasiones, o comprar elementos no perecederos al por mayor, para economizar en cada carro de compras. Recuerda que cocinar tú mismo en lugar de comprar alimentos elaborados te ayudará a economizar, ya sea para alimentarse dentro, como también fuera de casa.

Ahorrar optimizando el uso de electrodomésticos

Respecto del espacio físico de la cocina, hay mucho que podemos hacer para economizar gastos. Por ejemplo, debemos optimizar el uso del horno. Precalentaremos el horno no más de 10 minutos antes de la cocción, y apagaremos la llama unos 5 a 10 minutos antes de cumplir el tiempo de cocción, para no seguir gastando gas y aprovechando el calor del horno, que será más que suficiente.

Las pavas y hervidores eléctricos son un recurso muy valioso para la vida diaria, pero también son elementos de gran gasto. Debemos usarlos ante la necesidad de calentar agua a gran velocidad, y luego trasladar el líquido caliente a contenedores que preserven el calor, como termos. De este modo, evitaremos calentar la misma agua una y otra vez, economizando en el gasto eléctrico.

La heladera es otro de los elementos de mayor gasto. Debemos procurar mantenerla lejos de fuentes de calor, y con suficiente espacio en su cara posterior, para facilitar la ventilación del motor. La abriremos para ingresar o retirar alimentos, evitando dejar la puerta abierta demasiado tiempo y perder así la temperatura interior, para no forzar el funcionamiento del motor. También evitaremos colocar dentro alimentos calientes, y procuraremos descongelarla al menos una vez por estación, para evitar la acumulación de hielo. Recuerda regular su temperatura según la época del año.

Ya que en la cocina hay elementos que emiten calor, no hará falta una fuente de calefacción. En épocas de calor, bastará tener una buena ventilación y circulación de aire, evitando la colocación de aires acondicionados en esta zona, que resultarían poco efectivos.

Los electrodomésticos deben ser utilizados en caso de necesidad, siempre evitando su funcionamiento excesivo, para minimizar el consumo eléctrico. Esta regla también se aplica al extractor o campana sobre las hornallas o quemadores.

Ahorro de recursos de iluminación y agua

La iluminación debe ser natural, en cuanto sea posible, y luego, debe agregarse iluminación mediante bombillas de bajo consumo. Para una mayor efectividad, coloca una fuente lumínica sobre la mesada de trabajo, y otra general, para evitar gastar de más en la iluminación de la cocina.

Finalmente, evita el uso excesivo del agua. No dejes corriendo el agua al lavar la vajilla o los alimentos, para hacer un uso eficiente. Deja los trastes en remojo antes de lavarlos, para minimizar el tiempo de agua circulando. También asegúrate de evitar goteras en las canillas o en la grifería.

GRATIS!

CHP Magazine

ESPECIAL
NAVIDAD

Revista Digital

Te invitamos a descargar nuestra revista digital gratuita con consejos e ideas para estas Fiestas. Encontrarás recetas, manualidades, trucos de decoración y muchos tips más.

Si deseas leer más artículos similares a Cómo ahorrar y economizar desde la cocina. Usos adecuados de electrodomésticos, te sugerimos que visites nuestra sección Ahorro y Economía en el Hogar.

Esta nota te fue útil?

Si te gustó compártelo o publícalo en tu red social